¿Los perros aprenden al observar? Un estudio, dos formas de medirlo

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Cuando los perros observan a una persona resolver un problema, la mirada y el desempeño pueden contar historias distintas. Un estudio sobre desvíos realizado en 2026 midió ambas cosas: cuánto tiempo observaba cada perro a una persona mostrarle una ruta y cuánto tardaba el perro en llegar a una recompensa en intentos posteriores. En esta muestra, las dos medidas mostraron patrones diferentes.

Ilustración conceptual de un perro observando a una persona mostrarle una ruta alrededor de una barrera transparente en forma de V; no es una fotografía del estudio.
Ilustración conceptual de la prueba de desvío, no una fotografía del estudio.

Qué querían averiguar los investigadores

Los investigadores analizaron vídeos de 187 perros adultos de raza pura, propiedad de particulares, durante una tarea de aprendizaje social. Cada perro se enfrentó a una barrera transparente en forma de V, con una recompensa visible al otro lado. La pregunta no era simplemente si el perro miraba a una persona. El equipo también registró si el perro encontraba más rápido el camino hasta la recompensa con cada intento.

La primera medida describía hacia dónde miraba el perro. La segunda indicaba cuánto tardaba en completar la tarea. Analizarlas por separado evita tratar la atención y el desempeño en la tarea como si fueran lo mismo.

Cómo funcionaba la prueba de desvío

Cada perro participó en una sesión de tres pruebas, con un límite de un minuto para cada una. En la primera, el perro veía cómo colocaban la recompensa en la esquina interior de la valla en forma de V y después intentaba llegar hasta ella rodeándola por fuera. Antes de la segunda y la tercera prueba, una persona le mostraba cómo hacer el desvío.

La demostración incluía algo más que el movimiento: la persona sostenía la recompensa, decía el nombre del perro y utilizaba palabras para captar su atención. El propietario podía animar al perro, pero no señalarle la ruta. En la mayoría de los casos se utilizó su comida favorita como recompensa; para un número muy reducido de perros que no respondían a la comida, se utilizó un juguete.

Resumen del estudio
Perros 187 perros adultos de raza pura, propiedad de particulares, de más de un año y pertenecientes a razas de trabajo
Periodo de las pruebas De septiembre de 2022 a diciembre de 2023
Entorno Prueba de desvío al aire libre; el artículo no identifica el lugar exacto de las pruebas ni la procedencia de los perros participantes
Diseño Una sesión y tres pruebas, con una persona mostrando la ruta antes de las pruebas 2 y 3
Análisis Codificación del comportamiento a partir de vídeos, análisis de componentes principales y análisis de conglomerados en seis grupos

Dos medidas, no una sola

Los investigadores obtuvieron dos medidas independientes a partir de los vídeos:

  • Tiempo relativo de observación de la demostración: el tiempo que el perro miraba a la persona que hacía la demostración dividido por la duración de esta. Es una proporción calculada para esas dos demostraciones, no una puntuación general de la atención del perro.
  • Mejora en la latencia: el tiempo que tardaba en llegar a la recompensa en las pruebas posteriores, comparado con la prueba anterior. Cada latencia se midió en segundos, y el límite de un minuto por prueba es importante al interpretar las proporciones.

En el análisis, estas medidas se convirtieron en dos dimensiones estadísticas. Juntas representaban 78.048% de la variación observada en las medidas codificadas. Ese porcentaje indica cuánta variación resumían esos componentes en este conjunto de datos; no es una puntuación de precisión, una tasa de predicción ni una medida de lo bien que aprende un perro en la vida cotidiana.

Un perro observa cómo una persona le muestra una señal y después intenta realizar la acción por su cuenta en una habitación tranquila.
Ilustración de la diferencia entre percibir una señal y realizar una acción más tarde.

Qué revelaron los seis grupos

En un segundo análisis, los investigadores agruparon a los perros según la combinación de tiempo de observación y mejora. Los grupos tenían tamaños desiguales, y sus patrones muestran por qué no se deben reducir las dos medidas a una sola etiqueta:

  • Cuatro perros, repartidos entre dos de los grupos más pequeños, observaron a la persona durante un tiempo relativamente largo, pero no hicieron el desvío más rápido.
  • Un grupo de 18 perros, pertenecientes a 16 razas, mejoró en general pese a observar relativamente poco la demostración; 12 de esos perros fueron clasificados como tipos de trabajo independientes.
  • El grupo más numeroso incluía a 68 perros y mostró tanto un alto nivel relativo de observación como la mayor mejora en esta tarea concreta.

Estos patrones describen grupos estadísticos dentro de esta muestra. No establecen una clasificación de razas ni distribuyen a las mascotas individuales en categorías fijas. Los investigadores también observaron diferencias entre perros de una misma raza, lo que demuestra cuánto puede dejar fuera una etiqueta de raza sobre el comportamiento individual.

Lo que el estudio no puede decirnos

Los 187 perros no constituían una muestra representativa de todos los perros. Los investigadores reunieron perros que cumplían los requisitos de tres experimentos anteriores, mantuvieron las condiciones de la valla transparente en forma de V y de la demostración humana, y excluyeron algunas condiciones sin demostración, con entonación neutra y con una barrera recta. No se evaluaron perros de razas pequeñas ni de razas seleccionadas exclusivamente como compañía. Los autores estaban vinculados a una universidad de Budapest (Hungría), pero el artículo no indica el lugar exacto de las pruebas ni la procedencia de los perros participantes.

Que un perro tarde menos en el segundo o tercer intento no demuestra que observar a la persona haya provocado el cambio. Los autores señalan que la práctica y el ensayo y error podrían explicar parte de la mejora. El análisis actual se centró en perros que habían visto una demostración, por lo que no puede determinar si la observación es la única explicación de cada cambio en la velocidad.

El resultado aporta poca información sobre la inteligencia general, la facilidad de adiestramiento o el estilo de aprendizaje de un perro. Describe una tarea estructurada de resolución de problemas, con una barrera, una recompensa y una demostración humana concretas. No permite evaluar a una mascota individual, diagnosticar un problema de comportamiento ni comparar productos.

Qué significan juntas estas medidas

En este experimento, observar y actuar respondían a preguntas diferentes. La observación indicaba hacia dónde dirigía la mirada el perro durante una breve demostración; la latencia indicaba cuánto tardaba en llegar a la recompensa. Algunos perros mostraron un patrón sin mostrar el otro, mientras que muchos presentaron ambos. Mantener separadas estas observaciones ofrece una explicación más clara de lo ocurrido que considerar que todo perro que parece atento ha aprendido con éxito.

En el caso de los perros de compañía, mirar a la persona que hace la demostración y encontrar una ruta más rápida son observaciones distintas, aunque ocurran a la vez. Este experimento registró ambas en una tarea controlada; no permite saber cómo responderá un perro concreto en una situación diferente.

Por qué esta diferencia importa fuera de la tarea

El estudio se presta a interpretaciones erróneas cuando la atención se toma como un atajo para medir el aprendizaje. Un perro puede observar una demostración porque la persona, la comida o el movimiento le resultan llamativos. Que encuentre una ruta más rápida puede deberse a la práctica, al ensayo y error o a un cambio útil de estrategia. Todas estas posibilidades pueden darse a la vez. Las dos medidas de este artículo permiten distinguirlas, en lugar de hacer que una sola etiqueta represente ambas.

Tres conclusiones que el estudio no permite extraer

  • Que un perro observe durante más tiempo no significa automáticamente que sea más fácil de adiestrar.
  • Que un perro mejore rápidamente no significa automáticamente que esté copiando la ruta de la persona.
  • Un patrón observado en una barrera en forma de V no define un tipo de aprendizaje estable en un perro de familia.

Estas limitaciones se desprenden del diseño del estudio. Los perros vieron un tipo de demostración, atravesaron un tipo de barrera y trabajaron para obtener una recompensa durante una sesión breve. La muestra incluía razas de trabajo y excluía algunas poblaciones de perros de compañía y de razas miniatura. El artículo también señala que los datos procedían de experimentos anteriores a los que se habían retirado las condiciones diferentes. Por eso, el resultado es útil para una comparación concreta, pero no permite saber si se trasladaría a la vida cotidiana.

Qué podría aportar un estudio de seguimiento más completo

Un estudio de seguimiento podría comprobar si estas dos medidas siguen siendo diferentes cuando cambia la tarea. Podría incluir más razas de compañía y miniatura, indicar con precisión los lugares de las pruebas y el marco de reclutamiento, y repetir la tarea con nuevas barreras, nuevas personas que hicieran la demostración y nuevas recompensas. Varias sesiones ayudarían a distinguir el efecto de la práctica en una sola sesión de un cambio más duradero. Una comparación preregistrada también facilitaría determinar si observar predice el rendimiento posterior, una vez tenidas en cuenta la motivación y la experiencia previa.

Estas mejoras no convertirían el estudio en una prueba de inteligencia general. Responderían a una pregunta más concreta: ¿qué partes del patrón se mantienen en otra tarea, con otro perro y en otro entorno?

Una forma cuidadosa de observar el aprendizaje en casa

Los propietarios pueden aplicar esta separación de medidas sin copiar el dispositivo experimental. Al enseñar una conducta nueva, anota qué observa el perro, qué señal tiene disponible, cuánto tarda en completar la tarea y si el resultado cambia con las repeticiones. Mantén la recompensa y la dificultad razonablemente constantes. Un perro que mira a la persona pero tarda más puede necesitar una ruta más clara. Un perro que se mueve rápido sin mirar puede conocer ya la tarea o estar recurriendo al ensayo y error.

Una sola observación no debería convertirse en un veredicto sobre sus capacidades. Busca un patrón a lo largo de sesiones habituales y cambia un solo elemento cada vez. Si el cambio de conducta es repentino, refleja malestar o entraña algún riesgo, lo más adecuado es consultar a un profesional cualificado. La biblioteca de bienestar de las mascotas puede ofrecer información general sobre sus cuidados, pero este resumen de investigación no permite evaluar a un perro concreto.

Por tanto, la interpretación más prudente del artículo es concreta: en esta muestra, la atención durante una demostración y la mejora en una tarea de desvío reflejaron conductas relacionadas, pero distintas. Mantenerlas separadas plantea una pregunta más útil para futuras investigaciones y ofrece una forma más serena de interpretar el aprendizaje de una mascota en casa.

Cómo evaluar el aprendizaje sin sacar conclusiones precipitadas

Una sencilla comprobación en casa puede ayudar a mantener visible esta diferencia. Primero, observa si el perro mira y dirige su atención hacia la demostración. Después, cambia ligeramente la posición o el momento y comprueba si intenta realizar la acción sin la misma indicación. Estos dos momentos responden a preguntas diferentes, así que no deberían reducirse a una sola impresión sobre la inteligencia o la obediencia.

Los propietarios también deberían anotar las condiciones que facilitan o dificultan la tarea. Una habitación conocida, una pausa tranquila y una recompensa clara pueden cambiar el rendimiento. Repetir una tarea breve durante varios días ayuda a distinguir un patrón útil de un único intento acertado. El estudio favorece una mejor observación; no promete que todos los perros aprendan una señal cotidiana de la misma manera.

Fuente

Pongracz P, Dobos P. Atención y mejora: el aprendizaje social revela dos dimensiones conductuales detrás de las interacciones entre perros y personas. Evolutionary Human Sciences. Publicado en línea el 11 de junio de 2026; 8:e26. DOI: 10.1017/ehs.2026.10057.

El artículo indica que los datos del estudio y la información complementaria están disponibles en Datos de Mendeley.