¿Los perros y las personas crean vínculos de la misma manera en todas partes?
Índice
Un resumen de estudio basado en fuentes sobre una investigación intercultural de 2026 acerca de las interacciones entre perros y sus dueños.
Investigación y evidencia | Resumen del estudio | Redactado el 18 de septiembre de 2026
La respuesta breve
Ningún estudio por sí solo puede demostrar que los perros se relacionan con las personas exactamente de la misma manera en todo el mundo. Un estudio de 2026 de Scientific Reports analizó a 164 equipos formados por perros de caza y sus dueños en cinco sociedades rurales: Alemania, Vanuatu, Mongolia, Madagascar y Perú. Los investigadores encontraron más patrones compartidos que diferencias en las conductas que midieron, incluido el uso de señas humanas para indicar una dirección, la comunicación sobre comida escondida y la tendencia a mirar a las personas en situaciones de incertidumbre.
Aun así, las diferencias fueron importantes. En una de las pruebas, los perros alemanes se acercaron más rápido a sus dueños, insistieron durante más tiempo ante una caja sin solución y participaron más a menudo en juegos con sus dueños según las comparaciones presentadas. En Vanuatu, los dueños destacaron especialmente por su capacidad para identificar la ubicación de comida escondida a partir de la conducta de sus perros. Se trata de resultados específicos de cada prueba, no de una clasificación mundial de perros, dueños o culturas.
La lectura práctica es sencilla: los perros pueden compartir habilidades sociales en contextos muy distintos, aunque el entorno sigue influyendo en la forma en que se manifiestan. El estudio describe equipos formados por perros de caza y sus dueños en cinco zonas rurales. No propone métodos de adiestramiento, no mide sentimientos privados ni indica qué hará el perro de una familia concreta.
Qué analizó el estudio
La mayor parte de las investigaciones sobre la cognición canina ha estudiado a perros y personas de sociedades occidentales, educadas, industrializadas, ricas y democráticas, a menudo agrupadas bajo el acrónimo WEIRD. Los autores se preguntaron si aparecerían interacciones similares entre perros y personas en lugares con culturas, entornos, prácticas de caza y tradiciones de convivencia con perros diferentes.
Se centraron en perros de caza porque la función que desempeñan puede influir en la relación entre perros y personas. El estudio incluyó una zona rural de Alemania como lugar de comparación WEIRD y cuatro lugares no WEIRD. Todos los perros se utilizaban para cazar, aunque la mayoría de los perros de las ubicaciones no WEIRD también cumplían funciones de vigilancia u otras tareas.
La muestra y el contexto
| Lugar | Equipos de perros y dueños | Contexto descrito en el estudio |
|---|---|---|
| Alemania rural | 34 | Perros de caza especializados, propiedad individual y adiestramiento formal de obediencia |
| Efate, Vanuatu | 30 | Perros utilizados para cazar jabalíes en bosques densos, donde puede ser importante interpretar sus señales |
| Mongolia oriental | 35 | Contextos rurales de caza y vigilancia, con menos adiestramiento formal que en el lugar alemán de comparación |
| Madagascar oriental | 33 | Perros utilizados por cazadores en bosques densos |
| Perú amazónico | 32 | Comunidades shipibo-konibo, donde los cazadores a veces pueden cazar sin perros |
Los totales de los lugares suman 164 parejas de perros y dueños. Las pruebas de campo se realizaron entre octubre de 2022 y septiembre de 2024. La mayoría de las pruebas tuvo lugar en el patio o el jardín de la casa del dueño. Algunos perros alemanes fueron evaluados en el laboratorio DogStudies.

Cómo estudiaron los investigadores la relación
A cada equipo se le realizaron seis pruebas conductuales ya establecidas y un cuestionario. Las pruebas analizaron distintos tipos de comunicación y cooperación:
| Prueba | Qué medía |
|---|---|
| Obediencia | Si el perro acudía al dueño después de que lo llamara y cuánto tardaba en hacerlo |
| Señalamiento | Si el perro seguía el gesto de una persona que señalaba hacia comida escondida |
| Mostrar | Si el perro podía ayudar a su dueño a encontrar comida escondida |
| Comprensión de la perspectiva ajena | Si el perro evitaba la comida cuando los ojos de su dueño estaban abiertos o cerrados |
| Problema sin solución | Cuánto tiempo perseveraba el perro y si buscaba la ayuda de una persona |
| Referencia social | Si el perro utilizaba la información de su dueño ante un objeto nuevo y potencialmente aterrador |
El cuestionario para los dueños contenía 31 preguntas sobre el perro, sus condiciones de vida, su comportamiento, la satisfacción del dueño y la relación entre ambos. Los autores analizaron un índice de calidad de la relación elaborado a partir de 12 preguntas. Cuando fue necesario, asistentes y traductores locales ayudaron a presentar el cuestionario y las instrucciones de las pruebas.
El estudio utilizó modelos lineales generalizados, modelos mixtos y comparaciones por pares corregidas. Los autores también pusieron a disposición del público el código de análisis y los datos a través de un repositorio. Algunos perros no pudieron completar todas las pruebas por motivos relacionados con el manejo, la motivación por la comida, el equipo, el dueño u otras limitaciones prácticas, por lo que el tamaño de la muestra de cada tarea no siempre coincide con el total de cada lugar.
Lo que declararon los dueños
El cuestionario mostró varios patrones comunes. En todos los países, los dueños dijeron que disfrutaban de la compañía de su perro al menos parte del tiempo, salvo un dueño en Perú. Más de 90% de los dueños de cada país afirmaron que al menos en algunas ocasiones podían confiar en su perro y que este intentaría protegerlos ante una situación amenazante. Estas respuestas no variaron significativamente entre países.
Otras respuestas sí variaron. En Perú, era menos frecuente que los dueños dijeran que sus perros comprendían sus emociones que en Alemania y Mongolia, y era más frecuente que afirmaran que a veces se arrepentían de tener un perro. Perú también obtuvo el índice de calidad de la relación más bajo en las comparaciones presentadas.
Estas respuestas reflejan lo que declararon los dueños. No constituyen una escala objetiva de bienestar, y el estudio no puede determinar si las diferencias culturales en la traducción o en la forma de responder a las preguntas influyeron en los resultados.
Lo que hicieron los perros
El estudio identificó varios comportamientos similares en los distintos lugares. Los perros utilizaban los señalamientos humanos para localizar comida escondida, y los dueños obtenían resultados superiores al nivel de azar 25% cuando intentaban encontrar comida escondida basándose en el comportamiento de sus perros. Además, los perros miraban a las personas cuando se les planteaba un problema sin solución y mostraban referencia social ante un objeto nuevo.
El estudio también encontró diferencias locales. En la prueba de obediencia, los perros alemanes se acercaban a sus dueños más rápido que los perros de Madagascar y Vanuatu. En la prueba del problema sin solución, pasaban más tiempo interactuando con la caja cerrada que los perros de Madagascar, Perú y Vanuatu. Asimismo, en las comparaciones presentadas, los perros alemanes se unían al juego con sus dueños con mayor frecuencia.
En la tarea de mostrar, los dueños de Vanuatu elegían correctamente el recipiente que contenía la comida escondida con mayor frecuencia que los dueños de Alemania, Mongolia y Perú en las comparaciones corregidas. Este patrón coincide con la descripción que hace el estudio de la caza en bosques densos, donde puede ser útil interpretar las señales de un perro. Esa explicación es una interpretación propuesta por los autores, no una medición de la habilidad cotidiana fuera de la prueba.
El índice de calidad de la relación no fue, en general, un predictor significativo del rendimiento. Se observó una excepción en la prueba de referencia social: un índice más alto aumentaba la probabilidad de que los perros se acercaran al objeto nuevo junto con sus dueños. El resultado recuerda que una medida declarada de la relación y un único comportamiento observado son cuestiones relacionadas, pero no mediciones intercambiables.
Conclusiones basadas en la evidencia
Una muestra más amplia cambia el punto de partida
El estudio fue más allá de las poblaciones que predominan en la investigación sobre cognición canina. En cinco sociedades rurales con distintas formas de convivir con los perros aparecieron patrones similares al señalar, mostrar y dirigir la mirada hacia las personas. Esto ofrece a los lectores un punto de referencia más amplio para reflexionar sobre la comunicación entre perros y personas.
Este límite es importante. El estudio se centró en 164 equipos formados por perros de caza y sus dueños en cinco lugares. No representa a todos los perros, todos los dueños ni todas las culturas.
La similitud no elimina el contexto
Las mismas capacidades sociales generales pueden aparecer junto con resultados distintos en determinadas tareas. La rapidez de acercamiento, la perseverancia, la participación en el juego y la interpretación que hacían los dueños del comportamiento de mostrar no eran iguales en todos los lugares. Los investigadores relacionan algunas diferencias con la práctica de la caza y con el contraste entre el entorno alemán y los otros cuatro lugares.
Eso no significa que un grupo sea mejor o peor que otro. Significa que un comportamiento puede depender de la tarea, de la relación, del trabajo que realiza el perro y de lo que ha aprendido en su entorno.
Un índice del vínculo no puede sustituir la observación
Los autores midieron tanto las respuestas de los dueños como el comportamiento de los perros. El índice de calidad de la relación no fue, en general, un predictor significativo del rendimiento, salvo en el resultado de acercarse junto con el dueño en la prueba de referencia social. Por eso, es arriesgado tratar la puntuación de un cuestionario como una descripción completa de la relación entre un perro y una persona.
Para una familia con mascotas, la pregunta útil suele ser concreta: ¿qué hace este perro en esta situación, con esta persona y en estas condiciones? Un estudio transcultural puede ampliar la base de evidencia, pero no puede responder por ti a esa pregunta individual.
Lo que el estudio no demuestra
No demuestra que:
- todos los perros establezcan el mismo tipo de relación con las personas;
- un país o una cultura tenga mejores relaciones con los perros o un mayor nivel de bienestar;
- que un perro mire a una persona exprese una emoción o intención concreta;
- el índice de calidad de la relación sea una medida de bienestar, una prueba de personalidad o una herramienta diagnóstica;
- los perros de caza y sus dueños constituyan un modelo universal para los perros que viven en hogares; o
- ningún alimento, método de adiestramiento, accesorio o producto produzca los comportamientos descritos en el estudio.
Un límite práctico para las familias con mascotas
Usa este estudio como contexto para interpretar el comportamiento de los perros, no como un guion para interactuar con ellos. Cada perro es diferente en cuanto a experiencia, salud, motivación, adiestramiento y tolerancia. Dale espacio cuando se aleje, se quede paralizado, se esconda, evite el contacto o muestre otros signos de incomodidad. Si el miedo, la agresividad o las interacciones inseguras persisten, busca asesoramiento de un profesional cualificado en comportamiento animal.
El artículo estudió acciones observables y las respuestas de los propietarios. No ofreció una medida directa del estado emocional interno de los perros ni puso a prueba una rutina doméstica o un producto.
En resumen
En cinco sociedades rurales, los perros y sus propietarios mostraron más patrones sociales en común de lo que los investigadores esperaban. El mismo estudio también encontró diferencias relevantes según la tarea, especialmente en la rapidez de acercamiento, la persistencia, el juego compartido y la forma en que los propietarios interpretaban que un perro señalara algo.
La conclusión mejor respaldada es limitada: la comunicación entre perros y personas puede compartir patrones reconocibles en distintas culturas, aunque la experiencia local y el contexto de las pruebas siguen siendo importantes. Es una evidencia útil para investigadores y lectores. No es una regla universal aplicable a todos los perros.
Cómo observar un vínculo sin intentar ponerle una puntuación
Los propietarios pueden fijarse en señales cotidianas de que la relación funciona para ambas partes. ¿El perro busca el contacto, se aleja con tranquilidad, vuelve después de una pausa y se relaja durante las rutinas conocidas? ¿La persona presta atención a esas decisiones y adapta el ritmo? Estas observaciones dicen más sobre una pareja concreta que una etiqueta general sobre los perros y las personas.
La misma cautela se aplica a las comparaciones entre hogares o culturas. Una rutina diferente puede cambiar la forma de expresar la cercanía sin que la relación desaparezca. El estudio ofrece a los propietarios un motivo para observar el contexto y las interacciones repetidas. No proporciona una escala universal para decidir si un vínculo es más fuerte que otro.
Fuentes
- Bräuer, J., Bender, Y., Jandke, L. et al. «Sorprendentes similitudes globales en las interacciones entre perros y personas». Scientific Reports 16, 18527 (2026). Informes científicos
- Registro de PubMed
- Registro del texto completo en PMC
- Registro de datos y código de análisis
Este es un resumen de un único estudio, no una revisión sistemática ni un metaanálisis. La fuente estudió parejas formadas por perros y propietarios en cinco sociedades rurales, y sus resultados no deben considerarse datos propios de VEP ni una regla universal sobre el comportamiento. Este artículo tiene carácter informativo y no ofrece consejos de diagnóstico o tratamiento veterinario.