El mejor lugar para un rascador para gatos suele ser aquel donde tu gato ya tiene motivos para rascar, estirarse, despertarse, jugar o marcar su territorio. El árbol rascador con forma de champiñón es una estación compacta, de aproximadamente 13.4 inches de alto y 11 inches de ancho, con una superficie de sisal natural y una base estable. Su reducido tamaño facilita encontrarle un sitio, pero la ubicación sigue siendo más importante que la decoración.
Empieza junto al lugar que ya utiliza
Si tu gato rasca el brazo de un sofá, la pata de una silla, el borde de una alfombra o una zona junto a la puerta, coloca primero el rascador al lado de ese lugar. La idea es situar el sisal dentro de un hábito que ya existe, en vez de pedirle al gato que cruce la habitación para adquirir uno nuevo. Mantén despejado el recorrido para que pueda acercarse, rascar, girarse y marcharse.
Si es necesario, protege los muebles por separado, pero no castigues al gato por rascar. Rascar es un comportamiento normal. Una superficie permitida cerca le ofrece una opción más adecuada sin pedirle que deje de comportarse como un gato.
Aprovecha su recorrido al despertarse
Muchos gatos se estiran o rascan después de levantarse de su cama, una silla o su lugar favorito de descanso. Una estación situada a pocos pasos de ese lugar puede convertirse en parte de su recorrido matutino. Observa los primeros minutos después de que tu gato se despierte y fíjate en qué lugar estira el cuerpo de forma natural.
Mantén el rascador a la vista, pero no en un pasillo estrecho donde una persona, una puerta u otra mascota interrumpan al gato constantemente. Puede funcionar junto a una pared del dormitorio, al lado del sofá o en un recorrido despejado de la sala de estar, siempre que la base quede sobre un suelo nivelado.
Elige un límite visible de la habitación
Los gatos pueden rascar en zonas destacadas como parte de su comunicación y exploración normales. Un rincón tranquilo al que nadie se acerca puede parecer ordenado, pero ser fácil de ignorar para el gato. Prueba a colocarlo en un lugar desde el que pueda observar a la familia, pasar de una habitación a otra o ver la actividad habitual de la casa.
No coloques la estación donde bloquee una puerta, roce muebles inestables o quede junto a cables y cortinas colgantes. La base, de aproximadamente 11 pulgadas, también necesita espacio para que el gato pueda acercarse. Que sea pequeño no significa que puedas encajarlo en cualquier hueco.
Colócalo cerca de una ventana con precaución
Una ventana puede ser un recorrido útil si tu gato ya pasa tiempo allí. Mantén el rascador alejado de ventanas abiertas, mosquiteras sueltas, cristales calientes y cables. Asegúrate de que el gato pueda apartarse de la ventana y llegar a otra zona de descanso.
No es necesario colocarlo junto a una ventana. Si tu gato rasca sobre todo al lado del sofá o después de dormir, ese hábito es un punto de partida más sólido que un rincón de ventana visualmente atractivo. Sigue el recorrido de tu gato por la casa.
Comprueba el suelo y la base
Colócalo sobre un suelo plano y estable, y deja suficiente espacio para que el gato pueda apoyarse en la estación con naturalidad. La descripción califica la base de resistente o estable, pero la ficha del producto no indica una capacidad de peso medida ni garantiza que no pueda volcar en cualquier situación. Observa la base mientras el gato rasca, se apoya, rodea el poste o utiliza la plataforma baja.
Si la estación se mueve, detente y vuelve a colocarla sobre una superficie más estable. Revisa el sisal, la tela, los bordes y los detalles colgantes con forma de champiñón antes de cada periodo de uso habitual. Una pieza dañada o suelta es motivo para hacer una pausa, no para fomentar un juego más brusco.
Deja que el gato elija la superficie
La estación con forma de champiñón ofrece sisal natural, pero algunos gatos prefieren el cartón, la moqueta, la madera o una alfombrilla horizontal. Observa si tu gato rasca hacia arriba, en diagonal o a lo largo del suelo. Si el lugar elegido es adecuado pero la superficie no le convence, ofrécele otra opción apropiada.
No fuerces las patas del gato sobre el sisal. Utiliza un olor familiar, un juguete, elogios o hierba gatera solo si tu gato ya responde bien a ellos. Lo que quieres fomentar es que lo explore voluntariamente.
Muévelo poco a poco cuando empiece a usarlo
Si el primer lugar está junto al sofá o en el centro de la habitación, déjalo allí hasta que el gato empiece a utilizarlo. Después, muévelo poco a poco hacia el lugar que prefieras. Observa si el gato sigue la estación o vuelve al sitio que utilizaba antes.
Un traslado lento resulta especialmente útil cuando el nuevo destino es menos visible o concurrido. Si deja de usarlo, vuelve a acercar el rascador al último lugar donde funcionó y ajusta el plan. No es necesario que la habitación quede perfecta desde el primer día.
Ten en cuenta el paso de varios gatos
En una casa con más de un gato, una sola estación puede no cubrir todos los recorridos. Observa si un gato bloquea el paso, vigila la habitación o espera a que el otro se vaya. Añadir superficies para rascar en distintas zonas puede reducir la competencia y ayudarte a descubrir las preferencias de cada gato.
No coloques la estación en un rincón donde un gato pueda acorralar a otro. Procura que cada gato tenga una forma de acercarse y marcharse. Si los cambios en el rascado coinciden con que se esconde, conflictos, cambios en el apetito u otros comportamientos preocupantes, consulta con un veterinario.
Sigue esta lista para elegir la ubicación
- Empieza junto al mueble o la superficie que tu gato ya rasca.
- Ten en cuenta el recorrido al despertarse, el borde del sofá, el camino hacia la ventana o el límite de la habitación.
- Coloca la base de aproximadamente 11 pulgadas sobre un suelo nivelado y estable.
- Deja espacio suficiente alrededor de la estación para que pueda acercarse y salir.
- Mantén alejados del recorrido los cables, las cortinas, las puertas y los objetos inestables.
- Ofrece otra superficie si las preferencias del gato en cuanto al ángulo o la textura son diferentes.
- Mueve la estación poco a poco y solo después de que haya empezado a utilizarla.
Haz que el lugar resulte fácil de elegir
Elegir la ubicación es una forma práctica de entenderte con tu gato. Coloca el rascador con forma de champiñón donde un hábito que ya existe pueda coincidir con el sisal, observa qué ocurre y haz cambios poco a poco. Para introducirlo con calma, lee la guía para el primer uso del sisal. Para comparar esta estación compacta con un formato más grande, compara el rascador con un árbol para gatos. Cuando el recorrido y la superficie sean adecuados, consulta el rascador con forma de champiñón actual.