¿Pueden los indicadores de bienestar mostrar qué ayuda a los perros de refugio? Un estudio de cuatro semanas en contexto
Índice
Una nota metodológica basada en fuentes sobre la telemetría, el enriquecimiento y por qué un único dato fisiológico no puede representar por sí solo toda la experiencia de bienestar de un perro.
Investigación y evidencia | Nota metodológica | Actualizado el 4 de septiembre de 2026
La respuesta breve
Un estudio realizado con ocho perros machos, mestizos y sin castrar, alojados en un refugio italiano, registró su frecuencia cardiaca, temperatura corporal y actividad muscular cada minuto durante cuatro semanas, es decir, 28 días. Tras una semana de referencia, los perros pasaron por tres condiciones de una semana de duración: objetos en el recinto, la visita de una persona conocida y la presencia de una hembra. Los investigadores utilizaron esas señales para calcular tres medidas: previsibilidad, calidad del sueño y ciclo de día y noche.
En este pequeño grupo, las condiciones sociales mostraron los cambios más claros en la calidad del sueño y la ciclicidad día-noche. El estudio también observó grandes diferencias entre perros. La medida de previsibilidad disminuyó cada vez que cambiaba el entorno, pero los autores explican que esto solo indica una variación con respecto al patrón de referencia. Por sí sola, no demuestra que el bienestar haya mejorado o empeorado.
Esta breve nota plantea la siguiente pregunta: ¿Qué medían los indicadores del estudio y por qué no deben considerarse una puntuación universal del bienestar de los perros?
Qué midió el estudio
Travain y sus colaboradores trabajaron con ocho perros machos, mestizos, sanos y sin castrar, en un refugio privado de Bracciano, cerca de Roma (Italia). Se estimó que los perros tenían menos de cinco años. Seis eran de tamaño mediano y dos, grandes. Cada perro vivía solo en un recinto, y al comenzar el estudio llevaban entre tres meses y dos años en el refugio.
Los investigadores utilizaron un transmisor de telemetría implantado. Este registraba tres señales: la frecuencia cardiaca en latidos por minuto, la temperatura corporal en grados Celsius y la actividad muscular en unidades de movimiento. El sistema obtenía una lectura media por minuto, durante todo el día y la noche. Por tanto, durante los 28 días del experimento se recopilaron 40.320 lecturas por perro, es decir, 322.560 lecturas en total para los ocho perros.
El hecho de que el transmisor se implantara es importante para interpretar el estudio. Primero, los investigadores registraron un periodo posoperatorio de dos semanas para vigilar a los perros. Esos 14 días se excluyeron del análisis. El experimento de cuatro semanas comenzó después. Se trataba de un protocolo de investigación que requería cirugía y un sistema receptor en los recintos, no de un sistema de seguimiento doméstico habitual.
La comparación de cuatro semanas
Todos los perros comenzaron con una semana de alojamiento habitual que sirvió como referencia. Después pasaron por tres condiciones de una semana de duración. El orden varió según el perro, aunque los autores señalan que el tamaño reducido de la muestra y las limitaciones externas impidieron una aleatorización completa.
| Condición del estudio | Qué experimentaron los perros | Qué nos permite saber la comparación |
|---|---|---|
| Referencia | El perro vivía solo con su plataforma habitual, su comedero y su bebedero. | El patrón de referencia de cada perro para realizar la comparación. |
| Objetos | En el recinto se colocaron una cama, pelotas, un juguete de goma para morder, comida, un trapo impregnado de olor y un hueso natural de vacuno. | Cómo coincidió este conjunto de cambios no animados con las señales registradas. |
| Presencia humana | La misma voluntaria conocida pasó dos horas con cada perro una vez al día durante las visitas de esa semana. | Cómo coincidieron las visitas repetidas de una persona con las señales registradas. |
| Perra | Una hembra desconocida y esterilizada compartió el recinto después de comprobar su compatibilidad. | Cómo coincidió esta situación social concreta con las señales registradas. |
No eran tres productos intercambiables ni tres tratamientos universales. Combinaban distintos tipos de cambios sociales y ambientales, y cada condición duró una semana. Un resultado obtenido con este diseño no permite saber qué objeto concreto causó un cambio, si otra persona produciría el mismo efecto ni cómo respondería otro perro.
Tres medidas, tres preguntas
El estudio denomina indicadores de bienestar a sus medidas, pero no todas significan lo mismo.
| Indicador | Qué medía | Qué informó el estudio | Lectura prudente |
|---|---|---|---|
| Predictibilidad | Hasta qué punto el patrón fisiológico de cada día se parecía al promedio diario individual, calculado a partir de la semana de referencia. | La predictibilidad fue menor durante las tres semanas de enriquecimiento. Las diferencias con respecto a la línea de referencia fueron estadísticamente significativas en p=0.031. | El patrón medido del perro cambió. Un valor más bajo no es automáticamente mejor ni peor. |
| Calidad del sueño | El sueño nocturno y los despertares, incluida la frecuencia con la que el perro se despertaba y los intervalos y la duración de esos despertares. | La presencia humana y la condición con una perra aumentaron esta medida. Solo la condición con una perra mostró una diferencia estadísticamente significativa con respecto a la línea de referencia, en p=0.030; la otra comparación no fue estadísticamente significativa, en p=0.096. | Un cambio en las señales relacionadas con el sueño es solo una parte del panorama, no una evaluación completa del bienestar. |
| Ciclo día-noche | La diferencia entre la frecuencia cardíaca y la actividad muscular durante el día y la noche. | La presencia humana y la condición con una perra fueron estadísticamente superiores a la línea de referencia, en p=0.039 y p=0.046. La condición con objetos no mostró una diferencia estadísticamente significativa con respecto a la línea de referencia, en p=0.159. | En esta muestra, las señales mostraron un patrón día-noche diferente. Eso no define un ideal universal. |
Los autores también señalan que las condiciones sociales tuvieron efectos más marcados en la calidad del sueño y la ciclicidad que la condición con objetos. Describen la condición con una perra como la más potente de las tres para ambas medidas en este estudio. Esa conclusión corresponde a estos ocho perros, este refugio, esta secuencia y estas mediciones.
Por qué la predictibilidad debe interpretarse con cautela
La predictibilidad se puede malinterpretar fácilmente. Una medida puede indicarnos que la fisiología del perro se alejó de su patrón habitual de referencia. No puede decirnos si el nuevo patrón es agradable, desagradable o simplemente una respuesta normal a algo diferente.
El estudio destaca este punto en su discusión. El valor de predictibilidad disminuyó cuando una condición de enriquecimiento modificó el entorno de los perros, pero esta métrica no tiene una dirección incorporada que indique un bienestar positivo o negativo. El cambio podría mostrar que los perros percibieron la nueva condición. Sin otra información, no podía indicar a los investigadores qué significó esa experiencia para cada perro.
Por eso, los resultados sobre el sueño y el ciclo día-noche deben leerse por separado. Utilizan partes diferentes de los datos y responden a preguntas distintas. Una única cifra combinada ocultaría esas diferencias.
Qué demuestran y qué no demuestran los resultados
El estudio respalda la idea de que los datos fisiológicos continuos pueden revelar patrones difíciles de detectar mediante observaciones ocasionales. También muestra por qué es importante tener en cuenta la respuesta individual. Los perros no reaccionaron como un grupo uniforme, y los autores señalan que se sabía poco sobre sus vidas anteriores o sus personalidades individuales.
El estudio no demuestra que:
- un juguete, una visita o un perro de compañía mejoren el bienestar de todos los perros;
- un valor fisiológico más bajo o más alto sea una lectura directa de la felicidad, el malestar o la salud;
- las tres medidas formen una puntuación de bienestar validada para perros que viven en hogares;
- la condición con una perra sea la mejor opción para todos los refugios o todos los perros; o
- un dispositivo portátil o doméstico pueda reproducir este protocolo de investigación con un dispositivo implantado.
El resumen del estudio presenta una conclusión amplia sobre el bienestar, pero los resultados detallados son más específicos. La predictibilidad cambió con las tres condiciones, mientras que los cambios más claros en el sueño y el ciclo día-noche aparecieron con las condiciones sociales. Los autores también señalan una variación individual considerable. Estos detalles forman parte del resultado, no son notas al pie que deban omitirse.
Qué aporta el artículo complementario sobre los métodos
Una revisión crítica de 2025, a cargo de Cobb, Jiménez y Dreschel, aborda el problema más amplio de medir el bienestar mediante indicadores fisiológicos. Sostiene que los investigadores no deberían basarse en indicadores aislados, especialmente en el cortisol por sí solo, para representar el bienestar de un perro. La revisión reclama múltiples indicadores fisiológicos, atención a las diferencias individuales y una descripción clara de características como la edad, el peso corporal y el sexo.
Esta revisión no valida las métricas del estudio del refugio, una puntuación VEP ni una intervención doméstica. Ayuda a explicar por qué es mejor leer el artículo del refugio como un ejemplo metodológico. La pregunta útil no es «¿Qué dice esta cifra sobre el perro?», sino «¿Qué captó esta medida, qué más se observó y qué sigue siendo incierto?»
Cinco conclusiones basadas en la evidencia
El estudio ofrece algo más que una lista de mediciones. También muestra cómo interpretar la evidencia cuando una cifra es precisa, pero su significado es limitado. Estas son inferencias delimitadas a partir del estudio y de la revisión metodológica, no resultados nuevos ni una puntuación de bienestar.
1. Un cambio en una señal no es una evaluación del bienestar
La predictibilidad cambió durante cada semana de enriquecimiento, pero el artículo no atribuye a ese cambio una dirección positiva o negativa. Es fácil pasar por alto esta distinción cuando una cifra parece precisa.
Qué implica esto: Interpreta un cambio fisiológico como evidencia de que un patrón ha cambiado. No lo conviertas en un atajo para determinar si el perro está «mejor», «peor», «feliz» o «angustiado».
2. El contexto social destacó, pero el hallazgo no establece una clasificación universal
La presencia humana y la condición con una perra mostraron los cambios más claros en la calidad del sueño y la ciclicidad día-noche en esta muestra. Aun así, cada condición reunía una combinación de cambios sociales y ambientales, y la comparación incluía a ocho perros de un solo refugio.
Qué cambia esto: Al considerar una idea de enriquecimiento, pregúntate qué tipo de cambio introduce para ese perro y en ese entorno. No conviertas la condición con una perra en una recomendación general.
3. La línea de base individual forma parte del resultado
El estudio estableció la previsibilidad a partir de la línea de base de cada perro y observó una variación considerable entre ellos. La revisión metodológica señala lo mismo en términos más generales: los indicadores fisiológicos aislados pueden inducir a error si no se interpretan teniendo en cuenta las características individuales.
Qué cambia esto: Compara cualquier cambio con el patrón habitual del perro y con otras observaciones. No consideres que el valor bruto de una métrica sea directamente comparable entre perros ni que describa por completo la experiencia de un solo perro.
4. El protocolo evaluó conjuntos de factores, no causas aisladas
La condición con objetos combinó varios elementos; la condición con una persona combinó la presencia de esa persona con un horario repetido; y la condición social cambió el compañero del perro. El orden no se aleatorizó por completo. Estas decisiones determinan lo que puede mostrar la comparación.
Qué cambia esto: Un resultado puede mostrar que una condición compuesta coincidió con un cambio en el patrón. No puede identificar un objeto, una persona o una interacción concretos como la causa.
5. Más mediciones no significan automáticamente una visión completa del bienestar
El sistema de telemetría recopiló un registro detallado, pero el nivel de detalle de un solo canal fisiológico no abarca todos los aspectos del bienestar. La revisión complementaria respalda el uso de varios indicadores y la consideración de características como la edad, el peso corporal, el sexo y el contexto.
Qué cambia esto: Usa los datos numéricos como una parte de un registro de observación más amplio. El comportamiento, la rutina, el entorno y la evaluación profesional siguen siendo importantes cuando un cambio resulta preocupante.
Un criterio útil para las familias con mascotas
Si llevas un registro del comportamiento o la actividad de tu perro, considera cada número como una observación dentro de un patrón más amplio. Evita decidir que un perro está bien, se encuentra mal, está contento o sufre estrés basándote en una sola métrica. Observa en conjunto su comportamiento y su rutina, y consulta a un veterinario o a un profesional cualificado en comportamiento animal cuando un cambio te preocupe.
Para consultar ideas prácticas para casa, visita nuestra guía de enriquecimiento para perros en interiores. Esa guía tiene un objetivo distinto al de esta nota metodológica. No debe utilizarse para convertir el estudio realizado en un refugio en una recomendación universal.
En resumen
Este estudio de cuatro semanas muestra qué puede aportar una medición cuidadosa y qué no puede resolver. La telemetría produjo un registro detallado de los patrones fisiológicos. Después, los investigadores diferenciaron la previsibilidad, la calidad del sueño y la ciclicidad día-noche, en lugar de tratarlas como una única puntuación sencilla.
El resultado es útil precisamente porque mantiene un alcance limitado. Las condiciones sociales produjeron cambios más claros en dos mediciones en el caso de estos ocho perros, aunque las respuestas individuales variaron. Un cambio en el patrón fisiológico no equivale a una experiencia emocional conocida, y una métrica de estudio no garantiza el bienestar de una mascota en casa.
Fuentes y nota de actualización
El 4 de septiembre de 2026 se volvieron a consultar el estudio principal, su texto completo y el trabajo complementario sobre métodos. Esta es una nota metodológica delimitada, no una revisión sistemática ni un metaanálisis. Las mediciones y los resultados del estudio se presentan junto con la población, el periodo de observación y la comparación realizada. Los límites de lo que no puede inferirse se indican cuando el artículo explica qué aspectos no permiten establecer las fuentes.
- Travain, T., Lazebnik, T., Zamansky, A. et al. «Enriquecimientos ambientales e indicadores del bienestar basados en datos para perros de refugio mediante mediciones fisiológicas telemétricas y procesamiento de señales». Scientific Reports 14, 3346 (2024). Registro en Nature · Registro en PubMed · Texto completo en PMC
- Cobb, M. L., Jiménez, A. G. y Dreschel, N. A. «Beyond Cortisol! Physiological Indicators of Welfare for Dogs: Deficits, Misunderstandings and Opportunities.» Journal of Applied Animal Welfare Science (2025). Registro oficial del DOI · Registro en PubMed
Este artículo tiene carácter informativo y no ofrece diagnóstico veterinario ni recomendaciones de tratamiento.