4 enfermedades oculares frecuentes en perros: signos y atención veterinaria

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Black-and-white dog in close-up wearing a blue collar above a teal graphic panel

Los cambios en los ojos de los perros requieren atención, ya que varios problemas distintos pueden presentar un aspecto similar en casa. El enrojecimiento, la secreción, entrecerrar los ojos, la opacidad, frotarse o un cambio en la visión pueden deberse a la superficie ocular, los párpados, la película lagrimal, la presión dentro del ojo, una lesión u otro problema de salud. Esta guía explica cuatro afecciones frecuentes y las señales de alerta que deberían llevarte a consultar al veterinario. Es información educativa, no un diagnóstico, y una fotografía o una lista de síntomas no pueden indicar qué afección tiene tu perro.

Perro mestizo descansando en un sofá claro en una habitación luminosa

Cuándo los cambios oculares en perros requieren atención urgente: Contacta cuanto antes con un veterinario si tu perro presenta pérdida repentina de visión, dolor intenso o evidente, mantiene un ojo cerrado, tiene un ojo abultado o desplazado, una opacidad marcada, pupilas de distinto tamaño, una herida visible o material extraño, o ha sufrido un traumatismo ocular. La exposición a productos químicos también requiere asesoramiento profesional inmediato. La información de Merck Veterinary Manual sobre las urgencias oftálmicas incluye el glaucoma agudo, la pérdida aguda de visión, la proptosis y las lesiones corneales graves entre las urgencias; la respuesta adecuada depende de una exploración.

1. Conjuntivitis

La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, el tejido fino que rodea la parte visible del ojo y recubre la cara interna de los párpados. El ojo del perro puede estar enrojecido o hinchado, presentar secreción acuosa o más espesa, parpadear con frecuencia o permanecer entrecerrado. Estos signos no demuestran que exista una infección simple. Pueden estar implicados irritantes, alergias, virus, bacterias, problemas en los párpados o las pestañas, alteraciones de la película lagrimal, cuerpos extraños y otras enfermedades oculares. VCA Animal Hospitals explica que la conjuntivitis puede ser un problema primario o una señal de otra afección.

Precisamente por este solapamiento, los medicamentos sobrantes o los colirios para humanos no son sustitutos seguros de una exploración. La información de VCA sobre la conjuntivitis explica que el veterinario puede examinar los párpados, el tercer párpado, la córnea y los conductos lagrimales, y decidir si son necesarias pruebas de lágrimas, presión ocular o de la córnea según los antecedentes y los hallazgos. La explicación veterinaria de la Universidad de Illinois también señala que unos signos similares pueden requerir pruebas para descartar otras enfermedades oculares. Si el enrojecimiento va acompañado de dolor, opacidad, cambios en la visión o de la incapacidad del perro para mantener el ojo abierto, considéralo más urgente que una irritación leve.

2. Cataratas

Una catarata es una opacidad del cristalino, situado detrás de la pupila. Puede hacer que el ojo parezca blanco o nublado y reducir la visión. En los perros, las cataratas pueden estar relacionadas con factores hereditarios, diabetes, traumatismos o inflamación, pero observar el ojo en casa no permite identificar de forma fiable la causa ni su importancia. La información de Cornell sobre las cataratas en perros también diferencia las cataratas de la esclerosis lenticular o nuclear, una neblina azulada frecuente relacionada con la edad que no tiene el mismo significado.

Presta atención a si tu perro choca con objetos conocidos, duda en las escaleras, no encuentra sus juguetes o presenta un cambio visible en el cristalino, recordando que los perros pueden compensar una pérdida gradual de visión. Una exploración veterinaria permite evaluar el cristalino, la retina, la presión ocular y el resto del ojo. Algunos perros solo necesitan seguimiento, otros son derivados a un oftalmólogo veterinario y otros tienen una afección completamente distinta. No existe un tratamiento casero seguro y universal, un plazo fijo de recuperación ni un resultado garantizado.

Si tu perro tiene diabetes o el ojo nublado cambia rápidamente, solicita atención veterinaria en lugar de esperar a ver si se aclara. Las cataratas pueden aparecer junto con una inflamación dolorosa, alteraciones del cristalino, glaucoma o problemas de retina, por lo que no debes identificar la afección por tu cuenta solo por su aspecto nublado.

3. Glaucoma

El glaucoma implica un aumento de la presión dentro del ojo que puede dañar el nervio óptico y poner en riesgo la visión. Los primeros signos pueden ser sutiles, como un ligero enrojecimiento o entrecerrar los ojos de vez en cuando. También pueden aparecer lagrimeo, una córnea nebulosa o azul blanquecina, una pupila dilatada o de reacción lenta, un ojo duro o aparentemente agrandado, dolor, letargo o pérdida repentina de visión. La información de Cornell sobre el glaucoma señala que la enfermedad puede avanzar rápidamente y que medir la presión ocular con un tonómetro forma parte de la evaluación veterinaria.

El glaucoma es un motivo importante para no esperar a que un remedio casero haga efecto. Un ojo rojo no significa automáticamente que haya glaucoma, pero un ojo doloroso, nublado, abultado o que ha perdido la visión de repente requiere una evaluación veterinaria rápida. La causa puede ser primaria o secundaria a otro problema ocular, una lesión, una inflamación o una enfermedad, y debe ser el veterinario —no una tabla de síntomas— quien determine qué atención es adecuada.

4. Ojo seco (queratoconjuntivitis seca)

El ojo seco, también llamado queratoconjuntivitis seca o KCS, aparece cuando el ojo no produce suficiente cantidad de la parte acuosa de la película lagrimal. La superficie ocular puede irritarse e inflamarse. Entre los posibles signos se encuentran el enrojecimiento, un ojo de aspecto apagado, entrecerrar los ojos repetidamente, frotarse la cara y una secreción amarilla o verde espesa. La información de Cornell sobre el KCS describe el riesgo de úlceras corneales dolorosas y daños permanentes cuando el ojo seco no se trata.

El ojo seco puede parecerse a una conjuntivitis, una lesión u otra enfermedad de la superficie ocular. El veterinario puede realizar la prueba de Schirmer para medir la producción de lágrimas y aplicar fluoresceína para detectar daños en la córnea; también puede considerar medir la presión ocular cuando existe preocupación por un posible glaucoma. La información de VCA sobre el ojo seco describe este tipo de pruebas diagnósticas. No son comprobaciones que deban hacerse en casa, y la atención adecuada varía según la causa y la gravedad. No empieces a usar lubricantes, antibióticos o corticoides para humanos, ni una receta anterior, sin indicación veterinaria.

Persona examinando con cuidado el ojo de un perro dorado en casa

Por qué un mismo signo ocular puede tener distintos significados

El enrojecimiento, el lagrimeo, la secreción, la opacidad y entrecerrar los ojos son observaciones útiles, no diagnósticos. Un arañazo en la córnea, el ojo seco, el glaucoma, la conjuntivitis, la irritación de los párpados, la uveítis o un cuerpo extraño pueden compartir algunos de los mismos signos visibles. La guía del American College of Veterinary Ophthalmologists sobre las pruebas oculares habituales describe la medición de lágrimas y la tonometría, mientras que la referencia de Merck sobre la exploración ocular explica por qué los antecedentes y una exploración completa ayudan al veterinario a decidir qué información es relevante. Indica a la clínica cuándo empezó el cambio, si afecta a uno o a los dos ojos, si tu perro parece sentir dolor y si ha habido un traumatismo, exposición durante el aseo, contacto con humo, polvo o productos químicos.

Cuando se confirman cambios en la visión, los perros suelen beneficiarse de un entorno tranquilo y predecible mientras organizas su atención veterinaria. Consulta nuestra guía sobre señales de pérdida de visión en perros y próximos pasos abarca la observación y el apoyo, pero no sustituye una revisión ocular. Para obtener más información sobre los síntomas recurrentes y las visitas al veterinario, consulta problemas de salud frecuentes en perros ciegos.

Qué hacer mientras organizas la atención veterinaria

  • Llama a tu veterinario y explícale cuándo comenzaron los signos, qué ojo está afectado, si hay secreción, dolor o cambios en la visión, y si ha habido alguna lesión o exposición.
  • Mantén el humo, los aerosoles, el polvo y los productos de aseo alejados de la cara. No pongas en el ojo gotas para humanos, medicamentos recetados sobrantes, soluciones salinas ni remedios caseros, a menos que un veterinario te lo indique expresamente.
  • Evita que tu perro se frote o se rasque el ojo con la pata y pregunta en la clínica si es recomendable usar un collar isabelino. No fuerces los párpados para abrirlos ni intentes extraer un posible cuerpo extraño.
  • Si le salpica una sustancia química, sufre un traumatismo, tiene el ojo salido, pierde la visión de repente o presenta dolor intenso, contacta de inmediato con un servicio veterinario de urgencias y sigue sus instrucciones durante el traslado.
  • Mantén al perro tranquilo y evita peligros como las escaleras o el tráfico si parece que ve menos. Adaptar el entorno en casa puede reducir los riesgos, pero no trata la enfermedad ocular ni garantiza la recuperación.
Veterinario examinando el ojo de un golden retriever en presencia de su dueño

Preguntas frecuentes

¿Puedo saber qué enfermedad ocular tiene mi perro por el enrojecimiento o la secreción?

No. Estos signos aparecen en varios problemas oculares, tanto superficiales como más profundos. Un veterinario debe examinar el ojo y determinar si es necesario realizar pruebas.

¿Un ojo opaco o de aspecto azulado siempre indica cataratas?

No. Las cataratas, los cambios del cristalino relacionados con la edad, las enfermedades de la córnea, el glaucoma y otros problemas pueden tener un aspecto distinto, aunque para un propietario pueden parecerse. Una revisión veterinaria es la forma segura de diferenciarlos.

¿Cuándo debe considerarse una urgencia un problema ocular?

Busca atención veterinaria inmediata o de urgencia si se produce una pérdida repentina de visión, dolor intenso, si el perro mantiene el ojo cerrado, ha sufrido un traumatismo, el ojo está salido o desplazado, presenta una opacidad marcada, las pupilas son de distinto tamaño o ha habido exposición a sustancias químicas. Si no estás seguro, llama a una clínica veterinaria.

¿Todos los perros se recuperan siguiendo los mismos plazos?

No. El pronóstico depende de la causa, la gravedad, el momento en que se inicia la atención y la respuesta al tratamiento. No hagas promesas basándote en un artículo general; sigue el plan de seguimiento del veterinario que examine a tu perro.

En resumen: Las enfermedades oculares en perros no son un problema que deba tratarse mediante ensayo y error. Detecta los cambios cuanto antes, mantén el ojo alejado de los irritantes y consulta con un veterinario cuando aparezcan síntomas, de forma urgente si hay dolor, un traumatismo, un cambio repentino en la visión o una alteración llamativa del ojo.

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