Mi perro vomita o tiene diarrea: qué hacer

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Una guía amable para los problemas de estómago de tu perro
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Cuando un perro vomita o tiene diarrea de repente, la primera pregunta suele ser sencilla: ¿es algo que podemos vigilar en casa o ha llegado el momento de llamar al veterinario? La respuesta depende del estado general del perro, no solo del aspecto de lo que ha expulsado. La frecuencia de los episodios, su energía, apetito, hidratación, dolor, edad, historial médico y el posible acceso a una sustancia tóxica u objeto extraño son factores importantes.

Respuesta rápida:

Si tu perro vomita varias veces, no puede retener el agua, presenta sangre o heces negras y alquitranadas, está débil o siente dolor, tiene el abdomen hinchado o hace arcadas repetidas sin expulsar nada, o podría haber ingerido una sustancia tóxica u objeto extraño, llama ahora a un veterinario o acude a una clínica de urgencias.

Un perro animado y sano por lo demás que haya tenido un solo episodio leve puede vigilarse en algunos casos después de consultar con tu equipo veterinario. No lo obligues a comer ni a beber, no le des medicamentos para humanos ni intentes provocarle el vómito, salvo que un profesional veterinario te lo indique expresamente.

Perro preocupado descansando junto a su dueño durante un malestar estomacal nocturno

Primero, determina la urgencia de la situación

Los vómitos y la diarrea son síntomas, no diagnósticos. Es posible que el perro haya comido algo que le haya irritado el estómago, que hayas cambiado su alimentación demasiado rápido o que esté estresado. Estos mismos signos también pueden aparecer por parásitos, infecciones, pancreatitis, intoxicaciones, la ingestión de un objeto o enfermedades que afecten a otro órgano. Observar las heces o el vómito puede ayudarte a describir el episodio, pero por sí solo no permite determinar la causa.

Si no estás seguro, haz esta comprobación en tres partes mientras llamas a tu equipo veterinario:

  1. ¿Con qué frecuencia ocurre? Anota cuántos episodios de vómitos o diarrea ha tenido y si cada vez se producen con menos intervalo.
  2. ¿Cómo se comporta tu perro? No es lo mismo que muestre un interés normal por ti que estar débil, desplomarse, esconderse, mostrarse muy inquieto o tener dolor.
  3. ¿A qué podría haber tenido acceso? Piensa en la basura, medicamentos, productos de limpieza, plantas, chocolate, productos sin azúcar que contengan xilitol, huesos, juguetes, calcetines y cualquier otro objeto.

Los cachorros, perros mayores, perras embarazadas o lactantes y perros con diabetes, enfermedad renal, cardiopatías, antecedentes de pancreatitis u otras enfermedades crónicas requieren llamar al veterinario con mayor facilidad. Lo mismo se aplica si tu perro toma medicamentos con receta o ha sido operado recientemente.

Cuando los vómitos son algo más que un malestar leve

Las fuentes veterinarias distinguen entre vómito y regurgitación. El vómito suele incluir náuseas, arcadas y esfuerzo abdominal. La regurgitación es más pasiva y a menudo ocurre poco después de comer o beber; la comida puede verse sin digerir. Anota cuál de los dos patrones observaste y comparte una foto o un vídeo si puedes hacerlo de forma segura.

Llama pronto al veterinario si tu perro:

  • vomita más de una vez o sigue vomitando, especialmente si los episodios ocurren muy seguidos;
  • también tiene diarrea, rechaza la comida, parece deshidratado o responde menos de lo normal;
  • tiene dolor abdominal, el vientre tenso o hinchado, o no consigue encontrar una postura cómoda;
  • tiene vómito con sangre o con un aspecto similar al de los posos de café; o
  • podría haberse tragado un juguete, hueso, calcetín, medicamento, producto químico, planta u otra sustancia peligrosa.

Los intentos repetidos de vomitar sin expulsar nada, especialmente si el abdomen está distendido, constituyen una urgencia. No esperes para ver si se le pasa. La debilidad, el desplome, las encías pálidas o blancas, la dificultad para mantenerse en pie o los problemas respiratorios también requieren atención inmediata.

Lo que el color puede y no puede indicarte

El material amarillo o espumoso puede aparecer cuando el estómago está vacío, mientras que la comida, la hierba u otros materiales pueden cambiar el aspecto del vómito. Conviene anotar estas observaciones, pero no confirman una intolerancia alimentaria, el «síndrome de vómitos biliosos», una obstrucción ni ningún otro diagnóstico. Los vómitos recurrentes a primera hora de la mañana requieren hablar con el veterinario, no probar a darle un tentempié nuevo antes de acostarse.

La sangre de color rojo vivo, el material con aspecto de posos de café o una gran cantidad de sangre deben tratarse como una urgencia. Si no sabes si una sustancia oscura es sangre, guarda una muestra o hazle una foto para enseñársela al equipo veterinario y llama.

Beagle sentado junto a un contenedor de comida volcado y verduras tiradas

Cómo interpretar la diarrea sin intentar adivinar el diagnóstico

Una sola deposición blanda en un perro que, por lo demás, se comporta con normalidad puede desaparecer sin más, pero la diarrea líquida o frecuente puede provocar una pérdida rápida de líquidos. El riesgo aumenta si también hay vómitos. La sangre roja fresca, las heces negras o alquitranadas, la falta de apetito persistente, el letargo, el malestar o las deposiciones líquidas repetidas son motivos para consultar al veterinario, no para probar un remedio casero.

El Riney Canine Health Center de la Universidad de Cornell señala que muchos casos leves se resuelven por sí solos, mientras que la presencia de sangre, vómitos, letargo, pérdida de apetito o una diarrea que no desaparece en un plazo de 48 a 72 horas requiere atención veterinaria. Según el historial y la exploración, el veterinario puede recomendar un análisis de heces, análisis de sangre, pruebas de imagen, fluidoterapia, una dieta gastrointestinal veterinaria o medicamentos.

La mucosidad puede acompañar a una irritación del intestino grueso, pero no indica si el desencadenante fue el estrés, la alimentación, los parásitos, una infección u otro problema. Anota la frecuencia y el aspecto de las deposiciones y deja que un profesional veterinario decida si es necesario hacer pruebas. Nuestra guía para detectar parásitos en tu perro puede servirte como información general, pero la diarrea persistente sigue necesitando una valoración individual.

Primeros pasos seguros en un caso leve

Los cuidados en casa solo son adecuados cuando el perro está animado y responde con normalidad, no presenta signos de alarma y tu equipo veterinario considera razonable vigilar su evolución. Se trata de cuidados de apoyo, no de un tratamiento para una enfermedad cuya causa se desconoce.

1. Elimina los riesgos y facilita la observación

Mantén a tu perro alejado de la basura, las sobras de la mesa, los mordedores, las plantas y cualquier otra cosa que pueda tragarse. Ofrécele un lugar tranquilo para descansar y sácalo con más frecuencia. No lo obligues a comer, beber ni hacer ejercicio. Si vuelve a vomitar después de beber o no quiere beber, llama a tu equipo veterinario en lugar de intentar tratar la deshidratación por tu cuenta.

2. Consulta antes de cambiar su alimentación

El veterinario puede recomendar un breve periodo sin comida, pequeñas tomas frecuentes, una dieta gastrointestinal veterinaria o una dieta sencilla baja en grasas, según las necesidades de cada perro. No existe un único plan de ayuno que sea seguro para todos. No pongas en ayunas a cachorros, perros diabéticos, perros con bajo peso o perros con enfermedades crónicas, salvo que el veterinario te indique un plan concreto.

Si el veterinario recomienda una dieta blanda temporal, el arroz blanco cocido sin condimentos con pollo hervido y sin piel es una opción que se utiliza en algunos casos leves. No es nutricionalmente completa para alimentar al perro a largo plazo y no es adecuada para perros con alergias o intolerancias. La calabaza, el yogur, los probióticos y los suplementos también pueden no ser apropiados para un perro en particular, así que consulta antes de añadirlos. No añadas cebolla, ajo, salsas pesadas, mantequilla, huesos ni condimentos.

Pollo y arroz cocidos sin condimentos en un cuenco para un perro

3. Mantén la hidratación sin forzarla

Deja agua limpia a su alcance, a menos que el veterinario te indique lo contrario. Deja que tu perro beba pequeños sorbos si quiere, pero nunca le introduzcas agua a la fuerza en la boca. Un perro que vomita el agua repetidamente, se debilita o presenta otros signos de alerta necesita atención profesional y puede requerir líquidos que no se pueden administrar de forma segura en casa.

Una botella de viaje puede facilitar el acceso al agua durante los paseos habituales, pero no evita la deshidratación durante una enfermedad. La botella de agua y cápsula para comida Aqua-Feast para viajes es un accesorio de viaje de uso cotidiano, no un dispositivo médico.

4. Lleva un registro útil de los síntomas

Anota la hora y el número de episodios, si el material era vómito o comida regurgitada, la frecuencia y el aspecto de las heces, cuánto ha bebido, su apetito, nivel de energía, medicamentos, cambios recientes en la alimentación y cualquier cosa que pueda haber ingerido tu perro. Cuando sea posible, lleva una muestra reciente de heces, una foto, el envase o una muestra de la planta. Esto le dará al veterinario más información que una simple descripción del color.

Qué no debes darle ni hacer

  • No le des Pepto-Bismol, Imodium, analgésicos, antiácidos ni ningún otro medicamento para humanos a menos que el veterinario te indique un producto y una dosis específicos para tu perro. Algunos medicamentos son perjudiciales, y ralentizar el intestino puede ser peligroso si hay una obstrucción, una toxina o un parásito.
  • No provoques el vómito con sal, aceite, leche, mostaza, los dedos o agua oxigenada, a menos que te lo indique un veterinario o un profesional de toxicología animal. El método equivocado puede provocar una aspiración o lesiones adicionales.
  • No des por hecho que un perro que parece normal está fuera de peligro después de exponerse a una toxina. El xilitol presente en algunos alimentos y medicamentos sin azúcar puede provocar vómitos seguidos de debilidad, colapso o convulsiones. Llama inmediatamente a un veterinario, a una clínica de urgencias o a un centro de toxicología animal, y conserva la etiqueta del producto.
  • No utilices un utensilio para la comida como tratamiento. Si comer demasiado rápido es un problema habitual cuando tu perro ya se haya recuperado, el comedero rompecabezas para disfrutar de la hora de la comida con Duck puede ofrecerle entretenimiento supervisado y ayudarle a comer más despacio. Deja de utilizarlo si tu perro muerde las piezas o se estresa.
El dueño llama al veterinario mientras consuela a un perro enfermo

Cuándo dejar de observar y llamar al veterinario

Llama a tu veterinario habitual o a una clínica de atención urgente cuando los síntomas persistan, se repitan o no mejoren claramente. Cornell recomienda atención veterinaria cuando la diarrea dura más de 48 a 72 horas o aparece junto con vómitos, sangre, heces negras, falta de apetito persistente o letargo. VCA recomienda una evaluación si los vómitos se presentan con diarrea, dolor, deshidratación, sangre, sospecha de toxinas o cuerpos extraños, o si continúan durante más de uno o dos días. El equipo veterinario puede querer examinar a tu perro antes, según su edad, tamaño, historial y la gravedad del episodio.

Acude ahora a una clínica de urgencias si tu perro se desploma, presenta debilidad intensa, dificultad para respirar, encías pálidas o blancas, el abdomen hinchado y dolorido, arcadas improductivas repetidas, grandes cantidades de sangre o sospecha de intoxicación u obstrucción. Si tienes dudas, llama. Una breve conversación telefónica puede evitar un intento casero inseguro y ayudarte a elegir el nivel de atención adecuado.

Cómo prevenir nuevos problemas digestivos

Una vez que el veterinario confirme que tu perro está bien, la prevención suele consistir en mantener rutinas constantes y reducir las oportunidades de que coma algo peligroso.

  • Cambia de alimento gradualmente durante el periodo que recomiende el veterinario, en lugar de hacerlo de la noche a la mañana.
  • Guarda la basura, los medicamentos, los productos de limpieza, los productos sin azúcar, las plantas tóxicas, los huesos y los objetos pequeños detrás de una puerta cerrada o en un recipiente con tapa segura.
  • Mide siempre las raciones habituales de forma uniforme. La Precision Pet Food Scoop Scale mide el alimento para controlar las raciones habituales, pero no diagnostica ni trata enfermedades.
  • Guarda en un lugar de fácil acceso un número de contacto veterinario actualizado y los datos de la clínica de urgencias más cercana.
  • Pregunta al veterinario sobre la prevención y las pruebas para detectar parásitos si las heces blandas siguen reapareciendo.

Una lista sencilla para tenerla a mano al llamar

Antes de llamar, anota:

  • cuándo comenzaron los signos y cuántos episodios se produjeron;
  • cómo eran el vómito o las heces, incluida la presencia de sangre o material negro y alquitranado;
  • si tu perro puede retener el agua, tiene apetito y se comporta con normalidad;
  • los alimentos, premios, medicamentos, viajes, estancias en residencias para mascotas o situaciones estresantes recientes; y
  • cualquier cosa que tu perro pueda haberse tragado, incluido el nombre y la cantidad del producto, si se conocen.

Preguntas frecuentes

¿Puedo darle pollo y arroz a mi perro si tiene diarrea?

Pregúntale primero a tu veterinario. En algunos casos leves, puede recomendarse una comida sencilla, baja en grasa y fácil de digerir, pero no proporciona una nutrición completa para mantenerla a largo plazo y podría no ser adecuada para un perro con alergia, intolerancia u otro problema de salud.

¿Debo impedir que mi perro beba después de vomitar?

No cambies de forma general el acceso al agua sin consultar al veterinario. Deja agua a su alcance, a menos que tu veterinario te indique lo contrario; nunca le obligues a beber y llama cuanto antes si vomita el agua repetidamente o presenta signos de deshidratación o debilidad.

Mi perro ha vomitado un líquido amarillo, pero parece estar bien. ¿Es normal?

El material amarillo o espumoso puede aparecer cuando el estómago está vacío, pero el color no demuestra por qué ha vomitado tu perro. Anota lo ocurrido y llama al veterinario si se repite, aparece junto con otros síntomas o le sucede a un perro con mayor riesgo.

¿Es seguro darle calabaza como remedio casero?

Algunas recomendaciones veterinarias incluyen una pequeña cantidad de calabaza natural en determinados casos de diarrea, pero no es adecuada para todos los perros ni trata las causas graves. Usa calabaza natural, nunca relleno para tartas, y solo después de consultar al equipo veterinario sobre la alimentación y los síntomas de tu perro.

¿Puedo darle Pepto-Bismol o Imodium?

No le des medicamentos para la diarrea o los vómitos destinados a humanos, a menos que el veterinario los recete específicamente para tu perro. Estos productos pueden ser perjudiciales o esconder signos de obstrucción, intoxicación, parásitos u otra enfermedad.

¿Dónde puedo obtener más información sobre los vómitos?

Nuestra guía complementaria, ¿Por qué vomitan los perros? Cómo entender las causas más comunes, explica la diferencia entre los desencadenantes habituales y los problemas que requieren atención veterinaria. Es información general, no un diagnóstico.

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