Primeros signos de displasia de cadera en perros: qué observar

Tiempo de lectura
9 min de lectura
Publicado
Actualizado
Señales revisadas por veterinarios de displasia de cadera en perros que los dueños suelen pasar por alto

Los primeros signos de Hip Dysplasia en perros pueden ser sutiles, intermitentes o no aparecer. A un perro puede llevarle más tiempo levantarse, mostrarse reacio a subir escaleras, correr dando saltos con las patas traseras juntas, cojear de las patas traseras, balancear las caderas, cargar más peso sobre las patas delanteras, perder masa muscular en las extremidades posteriores o dejar de saltar. Estos indicios también pueden deberse a artritis, una lesión muscular o de ligamentos, otro problema articular o una afección neurológica. Son motivos para observar y concertar una evaluación veterinaria, no para intentar diagnosticarlo en casa.

Observa cómo se mueve habitualmente, sin forzarlo a hacer ninguna prueba. Anota qué ocurre cuando se levanta, camina, gira, sube, corre, descansa y se recupera. Pide ayuda profesional si el cambio persiste o vuelve a aparecer. El dolor intenso, un traumatismo importante, la incapacidad para mantenerse de pie o caminar, o la negativa a apoyar peso requieren atención veterinaria urgente.

El límite importante: Un signo es un motivo para consultar con el veterinario. Hip Dysplasia se diagnostica mediante una exploración veterinaria, una evaluación de la estabilidad de la cadera y pruebas de imagen realizadas en la posición adecuada cuando están indicadas. La raza, una puntuación de síntomas, un suplemento o una maniobra casera no pueden confirmarlo.

Primeros signos que conviene observar sin intentar diagnosticar por cuenta propia

Busca un patrón, no un solo paso extraño. Cornell, ACVS y VCA describen varios signos posibles, pero ningún signo aparece en todos los perros ni es exclusivo de Hip Dysplasia.

Dificultad para levantarse

Es posible que tu perro haga una pausa antes de ponerse de pie, se impulse con las patas delanteras, cambie varias veces de postura o tarde más en levantarse después de dormir. Compara sus movimientos con lo que es habitual en él. No tires de él para ponerlo de pie ni le presiones las caderas para comprobar si le duele.

Resistencia a subir escaleras, a los muebles o a saltar

Un perro puede detenerse al pie de las escaleras, evitar subir al coche, elegir una cama más baja o dejar de saltar al sofá. Esto puede reflejar dolor, debilidad, miedo, una superficie resbaladiza u otro problema ortopédico. No le hagas repetir la subida para demostrar nada.

Saltos con las patas traseras juntas o cambios al correr

Algunos perros mueven las dos patas traseras a la vez al correr, acortan la zancada o evitan extenderlas por completo. Este tipo de salto es un dato útil para la observación, no un diagnóstico. Anota cuándo aparece, cuánto dura, si ocurre después de descansar o hacer ejercicio y si al caminar se mueve de otra manera.

Cojera de las patas traseras, balanceo de las caderas o cambio en la distribución del peso

Obsérvalo de lado y desde atrás, sobre una superficie segura y nivelada. Una cojera, una pelvis que rueda o se balancea, la parte trasera del cuerpo recogida o una carga de peso excesiva sobre las patas delanteras son datos que puede ser útil mostrar al veterinario. Un vídeo corto de su rutina normal es más seguro que hacerle correr a la fuerza.

Menor masa muscular o actividad en las patas traseras

Es posible que los músculos se vean menos desarrollados en una o ambas patas traseras, o que tu perro duerma más, deje de jugar o dé la vuelta antes durante los paseos. La pérdida de masa muscular puede tener muchas causas. Compara los cambios a lo largo del tiempo y comenta con el veterinario su apetito, peso, enfermedades, medicación y nivel de actividad.

Pastor alemán levantándose de un suelo enmoquetado

La edad cambia el momento en que aparecen los signos, pero no permite confirmar la causa

Hip Dysplasia comienza durante el desarrollo, pero los signos pueden aparecer en un perro joven, adulto o mayor. Algunos cachorros muestran pocas molestias visibles incluso cuando las caderas son inestables. Un perro adulto puede compensar durante un paseo corto y mostrarse rígido más tarde. Un perro mayor puede tener artritis o pérdida de masa muscular, lo que modifica la forma en que se manifiesta el problema de cadera.

Las razas grandes y gigantes se mencionan con más frecuencia en las recomendaciones sobre la displasia de cadera, pero el tamaño o la raza no permiten establecer un diagnóstico. Los perros mestizos también pueden verse afectados. La genética, el crecimiento, la alimentación, la condición corporal, las lesiones y otros problemas articulares o neurológicos pueden influir en el cuadro. No uses una tabla de razas ni un límite de edad para decidir que un perro está libre del problema.

Cachorros y perros en crecimiento

Consulta con el veterinario si un cachorro tiene dificultades para levantarse, evita jugar, corre con un patrón inusual en las patas traseras o parece sentir dolor. En algunos pacientes, acudir pronto al veterinario puede ser importante, y observarlo en casa no permite identificar la laxitud articular. Evita sobrealimentarlo y hacerle practicar ejercicio intenso o de alto impacto, pero no establezcas restricciones de alimentación o ejercicio sin orientación profesional.

Perros adultos y mayores

En perros adultos y mayores, observa si un cambio nuevo aparece después de hacer ejercicio, descansar, saltar, resbalar, acudir a la peluquería, ganar peso o pasar por otra enfermedad. La edad no es un diagnóstico. Un perro mayor que tarda más en levantarse, se muestra reacio a subir o está perdiendo masa muscular merece una consulta veterinaria, no que se dé por hecho que el cambio es normal.

Observa el patrón general de movimiento

Elige un recorrido que tu perro ya haga con comodidad. Observa unos pasos al caminar, un giro suave, cómo se levanta y cómo vuelve a tumbarse. Fíjate en si transfiere el peso con fluidez, usa las patas traseras por igual, mantiene la espalda estable y conserva su disposición habitual a moverse. Detente si muestra dolor, intenta escapar, se cansa o cambia su forma de moverse para evitar la tarea.

No lo fuerces a correr, saltar, subir escaleras, estirar la cadera ni hacer movimientos de “bicicleta” con las patas. Una prueba casera puede empeorar las molestias y no reproduce una exploración ortopédica realizada por un profesional. Si un perro rechaza un movimiento habitual, ese rechazo ya es información útil por sí mismo.

Nuestra guía sobre la marcha y el equipamiento para perros explica cómo observar cambios en la zancada y el apoyo en otro contexto. Aquí se aplica la misma prudencia: observar ayuda al veterinario, pero no permite identificar la enfermedad.

Perro caminando por un sendero boscoso mientras su cuidador observa su forma de andar

Lleva un registro de observación preparado para el veterinario

  • La fecha y qué ha cambiado respecto a la forma habitual de moverse de tu perro.
  • Cómo se levanta después de descansar, camina sobre una superficie nivelada, gira, se sienta, se tumba, sube o se acerca al coche.
  • Cualquier salto con las patas traseras juntas, cojera, balanceo de las caderas, zancada más corta, arrastre de las uñas, cambio de postura o resistencia a saltar.
  • Qué pata parece afectada, si reparte el peso por igual y si el cambio es constante o intermitente.
  • La actividad realizada antes del cambio, como jugar, correr, subir escaleras, saltar, resbalar o dar un paseo largo.
  • El apetito, la complexión, la evolución del peso, la energía, el sueño y cualquier enfermedad o medicación reciente.
  • Un vídeo corto grabado desde una distancia segura, solo si el perro se mueve con normalidad y no necesita repetir una tarea dolorosa.

Lleva estas anotaciones y el video original a la consulta. No intentes asignar en casa una puntuación del dolor ni una puntuación de Hip Dysplasia. Conviene informar de un patrón que se repite, aunque un día tranquilo no descarta que exista un problema.

Cómo comprueban los veterinarios una posible Hip Dysplasia

El veterinario tendrá en cuenta los antecedentes, la edad, la raza o el origen mestizo, la condición corporal, el nivel de actividad, la marcha, la postura, la musculatura, el dolor y el rango de movimiento. Puede palpar las caderas y otras articulaciones, evaluar la estabilidad y examinar el resto de las extremidades y la columna. Merck señala que la cojera puede deberse a huesos, articulaciones, músculos, nervios, tendones, ligamentos o piel, por lo que la evaluación debe considerar todas estas posibilidades.

Las radiografías pueden mostrar la estructura de la cadera y de las articulaciones, pero la posición y la edad del perro son importantes. Algunos estudios de cadera requieren sedación o anestesia, y métodos especializados como PennHIP deben realizarse por profesionales capacitados. Un video grabado en casa y una radiografía no son intercambiables: responden a preguntas distintas y se interpretan junto con la exploración física.

Veterinario examinando la cadera y la extremidad posterior de un perro

El peso y el ejercicio forman parte del plan, pero no son una cura

La condición corporal modifica la carga mecánica sobre las articulaciones, y el veterinario puede recomendar mantener al perro en una condición adecuada. El peso no es lo mismo que la condición corporal, y una cifra de la báscula no puede diagnosticar Hip Dysplasia. Observa la cintura y palpa las costillas como referencias generales, y consulta al veterinario sobre cambios de peso, musculatura o apetito.

El ejercicio debe resultar cómodo y adaptarse a lo que presente el perro. Una rutina de bajo impacto puede ser adecuada para un perro y estar restringida para otro. No le hagas continuar si cojea, no aumentes la distancia para «desarrollar fuerza» ni suspendas todo movimiento sin consultar al veterinario. Después de una lesión, una cirugía o un diagnóstico, sigue las restricciones y la progresión indicadas.

Mientras esperas la consulta, algunos cambios en casa pueden reducir los saltos y resbalones innecesarios. Deja los caminos despejados, utiliza superficies estables y prepara un lugar de descanso al que pueda llegar fácilmente. Nuestra guía sobre camas para perros mayores incluye recomendaciones para facilitar el acceso a camas bajas, pero una cama o una ayuda para la movilidad no sustituyen el plan clínico.

Cuándo son urgentes los signos en la cadera o las extremidades posteriores

Solicita atención veterinaria lo antes posible si la cojera persiste o reaparece, hay hinchazón visible, dolor al moverse, dificultad repentina para levantarse, menor apoyo sobre una extremidad o un cambio reciente en la marcha. Si el perro tiene mucho dolor, llama antes de trasladarlo para que la clínica te explique cómo moverlo de forma segura.

Busca atención urgente o de emergencia después de un traumatismo importante, si presenta dolor intenso, no puede mantenerse de pie ni caminar, no puede utilizar una extremidad, se desploma, muestra una debilidad marcada o los signos empeoran rápidamente. No esperes a que el movimiento a saltos como un conejo, una segunda cojera o una prueba casera se hagan evidentes.

Preguntas frecuentes sobre Hip Dysplasia en perros

¿Cuáles son los primeros signos de Hip Dysplasia?

Entre las posibles señales se encuentran la dificultad para levantarse, la reticencia a subir escaleras o saltar, el movimiento a saltos como un conejo, la rigidez o cojera de las extremidades posteriores, el balanceo de la cadera, el desplazamiento del peso hacia las extremidades delanteras, una menor actividad y la pérdida de musculatura en las patas traseras. Estos signos también aparecen en otras afecciones, por lo que requieren una evaluación veterinaria y no un diagnóstico en casa.

¿Saltar como un conejo siempre indica Hip Dysplasia?

No. Saltar como un conejo puede ser una señal relacionada con la forma de moverse, pero no identifica la causa. Anota cuándo ocurre y, si el veterinario te lo pide, enséñale un video grabado de forma segura.

¿Por qué mi perro duda al subir o bajar escaleras?

El dolor, la debilidad, la artritis, una lesión, el miedo, una superficie inestable o un problema de visión pueden afectar a la forma de subir y bajar escaleras. No le obligues a repetir el trayecto. Anota el cambio y consulta al veterinario, especialmente si es reciente o aparece junto con cojera o dificultad para levantarse.

¿Los cachorros pueden tener Hip Dysplasia sin mostrar dolor evidente?

Sí. Algunos perros jóvenes muestran pocas señales externas, mientras que otros tienen dificultad para levantarse, corren de forma distinta o no quieren jugar. En algunos casos, una evaluación temprana puede ser importante, así que consulta tus dudas con un veterinario en lugar de basarte solo en su apariencia.

¿Puede un perro mayor desarrollar Hip Dysplasia?

Hip Dysplasia comienza durante el desarrollo, pero los síntomas pueden hacerse visibles más adelante a medida que aparecen cambios en las articulaciones, artritis, pérdida de musculatura o mecanismos de compensación. Los nuevos cambios en la movilidad de un perro mayor también deben evaluarse y no deben descartarse como parte normal del envejecimiento.

¿Puedo examinar las caderas de mi perro en casa?

No. No realices la maniobra de Ortolani, no fuerces una prueba del rango de movimiento, no estires las caderas ni hagas que el perro corra o salte. Observa cómo se mueve normalmente y deja que un veterinario capacitado realice la palpación y decida si hacen falta pruebas de imagen.

¿Cómo se diagnostica Hip Dysplasia?

El veterinario combina los antecedentes, la exploración física y de la marcha, la evaluación de la estabilidad de la cadera y, cuando está indicado, radiografías colocadas correctamente u otras pruebas. El método exacto depende de la edad, los signos, los hallazgos y la cuestión clínica que se quiera aclarar.

¿Controlar el peso cura Hip Dysplasia?

No. Mantener una condición corporal adecuada puede formar parte del plan de tratamiento veterinario, pero no corrige la estructura de la cadera ni sustituye el tratamiento. Consulta sobre la alimentación y los cambios de peso en lugar de seguir un objetivo fijo encontrado en internet.

¿Debería dejar de pasear a mi perro?

No le obligues a hacer actividad si siente dolor, pero tampoco impongas por tu cuenta una restricción total. Hasta recibir indicaciones, evita las pruebas de alto impacto y anota qué movimientos tolera tu perro. Después de la evaluación, sigue el plan del veterinario.

¿Los suplementos reparan una cadera con Hip Dysplasia?

No existe aquí una cura universal con suplementos que esté respaldada. Informa al veterinario de todos los suplementos que toma tu perro, especialmente si está medicado o padece otra afección. Los suplementos no deben retrasar la exploración ni las pruebas de imagen.

¿Cuándo debería pedir radiografías?

Pregúntalo cuando el veterinario detecte dolor persistente, cojera, inestabilidad, una preocupación relacionada con el crecimiento u otro motivo para aclarar la estructura. No solicites ni interpretes radiografías de la cadera como sustituto de la exploración.

¿Cuándo es una emergencia que mi perro cojee?

Solicita orientación urgente si presenta dolor intenso, un traumatismo importante, incapacidad para mantenerse de pie o caminar, incapacidad para apoyar peso, colapso o signos que empeoran rápidamente. La cojera persistente o recurrente también requiere atención veterinaria lo antes posible.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell: Hip Dysplasia canina
  2. Colegio Estadounidense de Cirujanos Veterinarios: Hip Dysplasia canina
  3. VCA Animal Hospitals: ¿Qué es Hip Dysplasia?
  4. VCA Animal Hospitals: causas de Hip Dysplasia en cachorros
  5. Manual veterinario de Merck: examen ortopédico en animales pequeños
  6. VCA Animal Hospitals: puntuaciones de condición corporal
  7. Colegio Estadounidense de Cirujanos Veterinarios: osteoartritis en perros
  8. VCA Animal Hospitals: primeros auxilios para perros con cojera
  9. VCA Urgent Care: dolor o cojera
  10. Universidad de Cornell: afecciones médicas que requieren cirugía ortopédica

Esta guía ofrece información educativa general. El diagnóstico, las pruebas de imagen, el tratamiento, el ejercicio, el control del peso y las decisiones sobre atención urgente del perro en particular corresponden a un veterinario.