Cómo actuar ante un golpe de calor en un perro

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Cómo reconocer y tratar rápidamente el golpe de calor en perros

La sospecha de un golpe de calor es una emergencia. Detén la actividad, lleva a tu perro a un lugar alejado del calor, empieza a enfriarlo suavemente con agua fresca y aire en movimiento, y llama a un hospital veterinario mientras organizas el traslado. No esperes para ver si tu perro vuelve a la normalidad. Aunque parezca estar mejor, aún puede sufrir complicaciones graves.

Empieza por las cinco acciones que se indican a continuación. No retrases el contacto con el veterinario por reunir suministros o intentar determinar una temperatura exacta.

Esta guía sirve para tomar decisiones inmediatas de seguridad, no para establecer un diagnóstico. Este artículo no puede diagnosticar a tu perro ni sustituye la atención veterinaria. Si tu perro está desplomado, desorientado, tiene dificultades para respirar, sufre convulsiones o está inconsciente, ve ahora mismo al hospital veterinario de urgencias más cercano. Si otro adulto puede conducir, mantén el teléfono en modo manos libres.

Qué hacer primero si sospechas que tu perro sufre un golpe de calor

  1. Pon fin a la exposición al calor. Detén las carreras, los juegos o el paseo. Lleva a tu perro a la sombra, a una habitación con aire acondicionado o a otro lugar fresco y bien ventilado. Si el perro está asustado o desorientado, ten también en cuenta tu propia seguridad.
  2. Llama antes de llegar. Dile a tu veterinario o al hospital de urgencias qué ha ocurrido, qué signos observas y cuándo comenzaron. Pide indicaciones mientras empiezas a enfriarlo. Llamar con antelación ayuda al equipo a prepararse y evita retrasos al llegar.
  3. Usa agua fresca y aire en movimiento. Moja el pelaje con agua fresca, no helada, y coloca a tu perro cerca de un ventilador o del aire acondicionado. Vierte o pulveriza agua sobre el cuerpo si puedes hacerlo de forma segura. Mantén el agua alejada de la nariz y la boca, y asegúrate de que las vías respiratorias estén despejadas.
  4. Ofrécele agua, pero nunca le obligues a beber. Si tu perro está alerta, respira con normalidad y puede tragar, ofrécele pequeñas cantidades de agua sin nada añadido. No le fuerces a beber, no le introduzcas agua con una jeringa, no le abras la mandíbula a la fuerza ni le des bebidas deportivas, agua con sal, medicamentos para humanos o suplementos.
  5. Trasládalo a recibir atención sin demora. Sigue enfriándolo y respeta las indicaciones del hospital durante el traslado. Utiliza un vehículo fresco y ventilado, y, si es posible, pide a alguien que vigile al perro. Un perro débil puede necesitar apoyo sobre una manta o una tabla. Nunca dejes a un perro solo en un vehículo estacionado, aunque las ventanillas estén abiertas o el motor permanezca encendido.

Estas medidas de primeros auxilios tienen como objetivo ganar tiempo mientras organizas la atención veterinaria. No son un tratamiento para realizar en casa. Aunque tu perro mejore después de llevarlo a un lugar fresco, llama igualmente al hospital y sigue sus indicaciones.

Cómo reconocer una emergencia por golpe de calor

Los perros se enfrían principalmente jadeando, por lo que jadear después de un breve rato de juego puede ser normal. La preocupación aumenta cuando el jadeo es intenso, continuo o desproporcionado respecto a la actividad, especialmente con calor o humedad. Entre los primeros signos de alerta pueden estar buscar la sombra, negarse a continuar, mostrar un nerviosismo inusual, tener una saliva espesa o pegajosa y presentar debilidad.

Bulldog jadeando y con saliva visible durante la vigilancia por calor
Un perro que jadea puede necesitar descansar en un lugar fresco. La saliva espesa, la debilidad, la desorientación o el empeoramiento de la respiración requieren asesoramiento veterinario urgente.

Entre los signos más graves se incluyen encías muy rojas, pálidas, grises o azuladas; vómitos; diarrea, especialmente si contiene sangre; tambaleo; desorientación; debilidad extrema; temblores; colapso; convulsiones o pérdida del conocimiento. Las dificultades para respirar son una emergencia por sí solas. No puedes determinar la gravedad de forma fiable por el aspecto del perro ni por una sola medición de temperatura en casa, así que no pierdas tiempo intentando confirmar una cifra antes de llamar.

El golpe de calor puede producirse después de hacer ejercicio, en un entorno caluroso o húmedo, con una ventilación deficiente o al quedar encerrado en un coche. También puede ocurrir cuando un perro no consigue enfriarse adecuadamente debido a un problema en las vías respiratorias, el corazón o la respiración. La información de VCA sobre el golpe de calor en perros, las recomendaciones de Cornell sobre seguridad de los perros frente al calor, y las recomendaciones de AAHA sobre el golpe de calor hacen hincapié en actuar con rapidez y contactar con un veterinario.

Cómo enfriarlo de forma segura mientras llega la ayuda

Usa agua fresca, no helada

El agua fresca del grifo sobre el cuerpo puede ayudar a eliminar el calor, y un ventilador puede favorecer la evaporación. Concéntrate en las zonas donde el pelaje es más fino o está más pegado a la piel, como el cuello, el pecho, la parte inferior del cuerpo y la cara interna de las patas, manteniendo despejada la cara. Si el pelaje es grueso o de doble capa, puede ser necesario mojarlo hasta la piel, pero no forcejees con un perro angustiado. Pide indicaciones al hospital si resulta difícil sujetarlo.

No uses un baño de hielo, agua helada, bolsas de hielo, alcohol de uso tópico ni aceites esenciales. No frotes alcohol sobre el pelaje ni las patas. No cubras al perro con una toalla gruesa o fuertemente enrollada. Una cobertura mojada puede atrapar el calor o reducir la evaporación. Una toalla puede ser útil debajo del perro para levantarlo o como superficie de contacto húmeda, suelta y cambiada con frecuencia, pero solo cuando el equipo veterinario lo indique expresamente.

Golden Retriever junto a una persona con una toalla mojada al aire libre
Imagen meramente ilustrativa. No envuelvas a un perro acalorado con toallas mojadas ni se las dejes encima; utiliza agua fresca y aire en movimiento siguiendo las indicaciones de un profesional veterinario.

Deja que beba solo si quiere y de forma controlada

Solo debes ofrecer pequeños sorbos a un perro que esté alerta y pueda tragar con normalidad. El estrés por calor puede afectar a la coordinación y la deglución. Si le fuerzas a beber, el agua puede entrar en las vías respiratorias, así que no viertas agua en su boca ni uses una jeringa, a menos que un veterinario te haya dado instrucciones específicas. Evita las bebidas con electrolitos, el caldo, el helado y los medicamentos para humanos. El agua sin nada añadido y un traslado tranquilo para recibir atención veterinaria son opciones más seguras.

No retrases el traslado

No esperes a que deje de jadear, a que las encías recuperen un aspecto normal o a que el perro se tumbe cómodamente antes de salir. Si el perro no responde, tiene convulsiones o no puede mantenerse en pie, mantén la boca y la nariz despejadas y busca ayuda de urgencia de inmediato. No le pongas bozal a un perro de hocico corto ni a un perro que tenga dificultades para respirar. Un equipo veterinario puede comprobar si hay deshidratación, shock, problemas de coagulación, lesiones renales o hepáticas y otras complicaciones que no son visibles en casa.

Perros que necesitan atención con mayor rapidez

Cualquier perro puede sufrir un golpe de calor, incluso uno en buena forma física en un día que a una persona le resulte agradable. Llama antes y planifica exposiciones más breves para los perros con necesidades de salud específicas, entre ellos:

  • un hocico corto o una vía respiratoria estrecha, como en los bulldogs, carlinos, Boston terriers, bóxers y razas similares;
  • ser cachorro o senior, o tener una capacidad limitada para regular la temperatura corporal;
  • sobrepeso u obesidad;
  • un pelaje grueso, denso u oscuro, especialmente cuando hay mucha humedad;
  • una enfermedad cardíaca o pulmonar, dificultad para respirar u otra afección que dificulte el jadeo;
  • un episodio previo de golpe de calor, una enfermedad actual o medicamentos que afecten al estado de alerta o a la capacidad de refrigerarse; o
  • un bozal, transportín, jaula, habitación, vehículo o espacio exterior con poca ventilación.

Los cachorros y los perros mayores, incluidos los senior, pueden mostrar cambios sutiles antes de desplomarse. Si tu perro se detiene, busca la sombra, se queda atrás, jadea con una intensidad inusual o rechaza una actividad habitual, necesita descansar en un lugar fresco y ser vigilado de cerca. Si los signos no mejoran rápidamente después de descansar en un entorno fresco, llama al veterinario ese mismo día. Si presenta desorientación, vómitos, debilidad, dificultad para respirar, encías anormales, colapso o convulsiones, busca atención veterinaria urgente o de emergencia.

Si tu perro tiene una enfermedad o toma medicación con regularidad, pide al veterinario un plan para los días calurosos antes de la próxima salida.

Cómo prevenir el próximo episodio de sobrecalentamiento

La prevención empieza por el entorno, no por un solo producto. Pasea durante las horas más frescas del día, reduce el ejercicio cuando haya humedad y ofrece sombra y descansos frecuentes para beber agua. Deja que tu perro elija un lugar fresco dentro de casa y evita la actividad intensa cuando el aire esté quieto o haga calor. El pavimento caliente puede quemar las almohadillas y aportar más calor, así que comprueba la ruta con la mano y, cuando sea necesario, elige césped u otra superficie más fresca.

No dejes nunca a tu perro solo en un coche aparcado. Dejar las ventanillas entreabiertas no hace que un coche aparcado sea seguro, y un vehículo en marcha puede averiarse o dejar al perro sin supervisión. Para hacer recados, deja al perro en casa o ve con otro adulto que pueda quedarse con él en un lugar seguro y climatizado.

En casa, comprueba que los ventiladores y el aire acondicionado no puedan volcarse, mantén los cables fuera de su alcance y deja que tu perro pueda apartarse de la corriente de aire. Renueva el agua de los cuencos y colócalos sobre una superficie estable. Puedes ofrecerle una esterilla refrigerante o una cama rellena de agua como lugar de descanso opcional, pero no como motivo para dejarlo fuera más tiempo ni como tratamiento de emergencia.

Border Collie bebiendo de un cuenco al aire libre
El agua fresca y la sombra ayudan durante los descansos habituales cuando hace calor. Sin embargo, no sustituyen al enfriamiento de emergencia ni a la atención veterinaria si se sospecha un golpe de calor.

Productos refrigerantes: útiles para descansar, nunca como plan contra el golpe de calor

Una superficie refrigerante puede hacer más cómodo un lugar de descanso habitual en un día caluroso, pero no diagnostica, previene ni revierte un golpe de calor. Esto no constituye una recomendación de un tratamiento o producto concreto. La hidratación o un producto refrigerante no ofrecen ninguna garantía. Retira el producto si tu perro lo muerde, lo araña, se pone nervioso o no puede bajarse de él fácilmente.

Esterilla refrigerante para mascotas para aliviar el calor al instante

Esta esterilla tiene una superficie de PVC Ice Silk, fácil de limpiar, con una agradable sensación de gel refrigerante. El catálogo la ofrece para gatos y perros pequeños o medianos, con tres opciones de tamaño y varios estampados. Colócala en un lugar de descanso a la sombra o dentro de casa y vigila a los perros que muerdan la ropa de cama. Está pensada para el confort diario cuando hace calor, no para un perro que presente signos de golpe de calor.

Upgraded Nail-Resistant Cooling Water Bed

Esta superficie de descanso rellenable con agua está disponible para gatos y perros. Llénala despacio, deja espacio para que el animal se mueva, cierra bien el tapón y comprueba que no haya fugas antes de usarla. Mantenla alejada de superficies afiladas y de momentos en los que el animal pueda morderla, y lleva las uñas recortadas. Puede utilizarse para descansar durante una tarde calurosa o hacer una pausa a la sombra durante un viaje, pero no sustituye a la sombra, el agua, la ventilación ni la atención de un hospital veterinario.

Paw Cool Oasis Dog Cooling Water Bed

Esta cama de agua rellenable es una opción baja y plana para perros y gatos que prefieren una superficie más fresca y menos elevada. Llénala poco a poco, alisa la cama, comprueba el tapón y úsala sobre una superficie limpia y plana. Ofrécela en una habitación con aire acondicionado o en un lugar sombreado, y vigila al animal cuando esté cerca de productos rellenos de agua. Lleva al perro al interior y llama al veterinario si te preocupa su jadeo u otros signos de alerta.

Botella de agua y cápsula para comida Aqua-Feast de viaje

Esta botella de viaje permite llevar agua y una pequeña cantidad de comida seca o premios. El catálogo actual ofrece opciones de 10 y 18 onzas para paseos, descansos en el parque, paradas en el coche y salidas con perros o gatos. Comprueba el cierre y la junta antes de guardarla y limpia la zona de bebida después de usarla. Ofrece agua de forma voluntaria durante las salidas habituales; no intentes nunca hacer beber con la botella a un perro desorientado, débil, con vómitos o que no pueda tragar.

Después de un posible golpe de calor

Pregunta al veterinario si tu perro necesita ser atendido de inmediato, aunque los signos desaparezcan. El golpe de calor puede afectar a los órganos y a la coagulación de la sangre incluso después de que el perro parezca más tranquilo. Mantenlo tranquilo, fresco y vigilado hasta recibir indicaciones veterinarias. Anota la actividad que estaba realizando, el tiempo, la humedad si la conoces, cuándo comenzaron los signos, qué medidas de enfriamiento aplicaste, si bebió y si tuvo vómitos, diarrea, debilidad o un colapso. Esta información puede ayudar al profesional a valorar el riesgo.

No reanudes el ejercicio, no le des medicamentos para humanos ni des por hecho que una esterilla refrigerante ha resuelto el problema. Sigue el plan de seguimiento del hospital y pregunta cuándo puede volver a comer con normalidad, pasear, bañarse y salir al exterior. Un episodio previo puede hacer aún más importante planificar cómo afrontar el calor en el futuro, así que pregunta por un plan personalizado de actividad y enfriamiento.

Preguntas frecuentes sobre primeros auxilios ante un golpe de calor en perros

¿Un posible golpe de calor en un perro es realmente una emergencia?

Sí. Si tu perro presenta jadeo intenso o que empeora, saliva espesa, encías anormales, debilidad, desorientación, vómitos, diarrea, dificultad para respirar, colapso o convulsiones después de exponerse al calor o hacer ejercicio, trátalo como una emergencia. Llévalo a un lugar fresco, empieza a enfriarlo de forma segura, llama a un hospital veterinario y organiza el traslado.

¿Puedo esperar para ver si mi perro se enfría?

No. No esperes a que un perro con signos preocupantes se recupere por sí solo. Empieza a enfriarlo y contacta con un veterinario de inmediato. Que mejore durante el trayecto o al entrar en un lugar con aire acondicionado no descarta que haya complicaciones.

¿Debo usar agua con hielo o un baño de hielo?

No. No uses agua con hielo, un baño de hielo ni bolsas de hielo si sospechas que tiene un golpe de calor. Utiliza agua fresca y aire en movimiento mientras sigues las indicaciones del hospital veterinario. La guía de primeros auxilios para mascotas de la American Veterinary Medical Association también recomienda sacar al animal del sol directo, empezar a enfriarlo y evitar sumergirlo en una bañera con agua fresca o fría.

¿Puedo envolver a mi perro en una toalla mojada?

No envuelvas ni cubras con fuerza a un perro sobrecalentado con toallas mojadas. Una cobertura puede atrapar el calor y ralentizar la evaporación. Utiliza agua fresca y aire en movimiento, y sigue las indicaciones del hospital sobre cualquier toalla que uses para levantarlo o mantener un contacto breve.

¿Cuánta agua debe beber un perro cuando tiene calor?

No existe una cantidad única y segura para todos los perros durante una emergencia por golpe de calor. Si tu perro está alerta y traga con normalidad, ofrécele pequeñas cantidades de agua sola. Nunca lo obligues a beber ni le viertas agua en la boca. Un perro débil, confundido, con vómitos o incapaz de tragar necesita atención veterinaria urgente.

¿Qué pasa si mi perro parece normal después de unos minutos dentro de casa?

Llama a tu veterinario ese mismo día y explícale lo sucedido. Un perro puede parecer más tranquilo mientras se desarrollan complicaciones ocultas. Sigue las indicaciones profesionales sobre la necesidad de examinarlo y vigilarlo, especialmente si es de hocico corto, tiene sobrepeso, es cachorro, mayor, de pelo abundante o presenta problemas cardíacos o respiratorios.

¿Son seguras las alfombrillas refrescantes y las camas de agua durante un golpe de calor?

Son accesorios para descansar, no equipos de emergencia. Un perro en apuros puede necesitar agua, ventilación, enfriamiento y una evaluación veterinaria rápida, no un producto. Utiliza una alfombrilla o una cama de agua únicamente para el descanso habitual en días calurosos, bajo supervisión, después de que tu perro se haya estabilizado y siempre que el veterinario no haya indicado lo contrario.

¿Cuándo debo llamar al veterinario en lugar de vigilarlo en casa?

Llama para pedir consejo ese mismo día si el jadeo es inusual, prolongado o no disminuye después de descansar en un lugar fresco. Busca atención veterinaria urgente o de emergencia si presenta confusión, debilidad, vómitos, diarrea, un color anormal en las encías, dificultad para respirar, colapso, convulsiones, pérdida del conocimiento o cualquier señal de que está empeorando. Si tienes dudas, llama.

Fuentes fiables sobre seguridad frente al calor

Para obtener más información, consulta la información de VCA sobre el golpe de calor, recomendaciones de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Cornell para proteger a los animales del calor, guía de la Asociación Americana de Hospitales de Animales sobre el golpe de calor, guía de emergencia del Manual veterinario de Merck, y el folleto de primeros auxilios para mascotas de la Asociación Americana de Medicina Veterinaria. Las recomendaciones pueden cambiar y cada perro es diferente, por lo que las indicaciones de tu veterinario para tu perro tienen prioridad.

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