Cómo cuidar el pelo de tu perro según su tipo de manto

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Peluquería canina DIY experta según el tipo de pelo

Un buen aseo en casa empieza por observar el tipo de manto que tienes delante, no por seguir una lista de razas con un método único. Un manto corto y liso requiere un cuidado diferente al de un manto doble y denso. Un manto largo y sedoso puede enredarse, mientras que uno rizado puede formar nudos apretados junto a la piel; además, un manto de pelo duro puede necesitar un peluquero que conozca la técnica del stripping manual. El objetivo es que el perro esté limpio y cómodo, y establecer una rutina que pueda tolerar. No se trata de quitarle la mayor cantidad de pelo posible.

Esta guía explica cómo cepillar, bañar y secar a tu perro, cómo hacer pequeños recortes higiénicos y cuáles son los límites de cortar el pelo en casa. No puede decirte por qué un perro tiene la piel irritada, una zona sin pelo o una zona dolorida. Si observas un problema en la piel, deja de asear esa zona y consulta al veterinario.

Empieza por identificar el tipo de manto

Los nombres de las razas pueden darte pistas útiles, pero los perros mestizos y los cruces pueden tener más de una textura de pelo. Separa el manto con los dedos en un lugar bien iluminado. ¿El pelo es corto y está pegado a la piel, largo y liso, suave y rizado, o áspero y duro? ¿Ves un subpelo denso bajo una capa exterior más gruesa? Fíjate en si el manto suelta pelo o si sigue creciendo. Si no lo tienes claro, un criador, el equipo veterinario o un peluquero canino con experiencia pueden ayudarte.

  • Corto o liso: pelo pegado al cuerpo que normalmente necesita eliminar el pelo suelto y revisar la piel, más que cortar el pelo del cuerpo.
  • Doble: una capa exterior protectora sobre un subpelo más suave y denso. La longitud puede ser corta, media o larga.
  • Largo o sedoso: pelo que cae separado del cuerpo y puede formar nudos detrás de las orejas, bajo las patas, alrededor del collar y en la cola.
  • Rizado u ondulado: un manto elástico que puede seguir creciendo y ocultar un nudo apretado junto a la piel.
  • Duro o áspero: una textura exterior firme, a menudo con mechones más largos en la cara y las patas. En algunos perros se mantiene mediante stripping manual en lugar de un corte muy corto.

El orden más seguro para asear a tu perro en casa

  1. Revisa al perro antes de preparar las herramientas. Busca y palpa si hay enrojecimiento, heridas, hinchazón, parásitos, zonas doloridas, mal olor, algún bulto nuevo o un nudo apretado. No asees una zona problemática que no puedas ver con claridad.
  2. Cepilla y desenreda el manto cuando esté seco. Trabaja en zonas pequeñas. Sujeta el pelo cerca de la piel y da pasadas suaves. Un peine metálico debería atravesar el manto con suavidad. Si se engancha, no tires ni sigas hasta irritar la piel.
  3. Decide si necesita un baño. La mayoría de los perros necesitan un baño cuando están sucios o huelen mal, no siguiendo un calendario rígido. Usa un champú específico para perros. Los champús para adultos y bebés pueden ser demasiado agresivos para la piel canina.
  4. Usa agua agradablemente templada y aclara bien. Mantén el agua y el spray alejados de los ojos y del interior de las orejas. Reparte el champú por todo el manto y aclara hasta que el agua salga limpia y no queden restos resbaladizos.
  5. Seca por completo la piel y el manto. Primero, sécalo con una toalla. Si tu perro acepta el secador, empieza con aire frío o templado, mantenlo en movimiento y comprueba con la mano tanto el aire como la piel. Un manto denso no debe quedarse húmedo junto a la piel.
  6. Vuelve a cepillar o peinar después del secado. El secado puede dejar al descubierto pequeños enredos. Revisa de nuevo el cuello, la zona del collar, detrás de las orejas, las axilas, la ingle, la cola y las patas con mechones largos.
  7. Corta solo lo que puedas ver y controlar. Usa una máquina cortapelo para mascotas, una cuchilla limpia y afilada, y un peine guía que deje la longitud que buscas. No fuerces la cuchilla a través de un nudo. Nunca uses tijeras para cortar un nudo pegado a la piel.
  8. Termina mientras el perro todavía lo está llevando bien. Premia su colaboración tranquila, dale un descanso y para si se queda inmóvil, forcejea, jadea demasiado, gruñe, intenta morder, se aparta repetidamente o no consigue relajarse.

Herramientas, cuchillas y peines guía

Elige la herramienta según el tipo de manto y la tarea. Un guante de goma o un cepillo de cerdas cortas son adecuados para un manto liso. Una carda, un cepillo de púas, un peine de púas largas o un rastrillo para subpelo pueden ser útiles para mantos largos o dobles. Los mantos rizados suelen necesitar una carda seguida de un peine metálico. Los mantos de pelo duro se benefician de un cepillado y peinado cuidadosos, pero la técnica correcta de stripping manual depende de cada perro.

Si vas a hacer un pequeño retoque con la máquina, empieza con el peine guía o la guía más larga que resulte adecuada y quita menos pelo del que crees necesario. Mantén la cuchilla paralela al cuerpo, ejerce poca presión y sigue la dirección de crecimiento del manto. Para si la cuchilla se engancha, el perro se pone tenso o te cuesta ver la piel. Una cuchilla más corta no es automáticamente más segura. Las cuchillas se calientan por la fricción, y una cuchilla desafilada, sucia o mal lubricada puede tirar del pelo e irritar la piel. Comprueba con frecuencia la temperatura de la cuchilla en tu muñeca o mano, cámbiala por otra fría cuando se caliente y limpia y lubrica el equipo siguiendo sus instrucciones de mantenimiento.

Nunca uses una máquina cortapelo para cabello humano como sustituto de una máquina para mascotas. No acerques las tijeras a los ojos, los párpados, los labios, el conducto auditivo, los pliegues de la piel ni a un perro que se esté moviendo. No administres sedantes ni uses anestesia para cortarle el pelo en casa. Si no se puede manejar al perro de forma segura mientras está despierto, organiza un plan con el veterinario y un peluquero canino cualificado.

Cómo asear cada tipo de manto

Mantos cortos y lisos

Usa un cepillo de goma, un guante de aseo o un cepillo de cerdas suaves para retirar el pelo suelto y la suciedad. Cepilla en la dirección en la que cae el manto y después pasa las manos por la piel para detectar bultos, costras o zonas doloridas. Un manto corto también puede ser denso y soltar mucho pelo, por lo que una herramienta suave para el subpelo puede ayudar en un perro con manto doble, siempre que sea adecuada; presionar con más fuerza no es la solución. Los mantos cortos rara vez necesitan que se corte el pelo del cuerpo. Espacia los baños, salvo que el veterinario indique lo contrario por una afección cutánea.

Presta atención a las arrugas, las axilas, la ingle y la base de la cola. Limpia y seca los pliegues siguiendo las indicaciones de tu equipo veterinario. Si el roce, el mal olor, la humedad, el enrojecimiento o el lamido repetido continúan, no intentes solucionarlo con más cepillado y pide cita para una revisión.

Mantos dobles

El pelo de doble capa tiene una capa exterior más áspera y una subcapa suave. Ambas ayudan a proteger la piel y a regular la humedad y la temperatura. Cepilla las dos capas con un cepillo tipo carda, un cepillo de púas, un peine o un rastrillo para subcapa adecuado. Trabaja por secciones para llegar a la piel sin arañarla. Comprobar con un peine es más útil que dar un cepillado superficial que solo alisa la capa exterior.

No afeites a un perro de doble capa como método habitual para reducir la muda o mantenerlo fresco. Al afeitarlo se elimina su protección natural y la piel puede quedar expuesta al sol. Si el pelo está muy apelmazado o enmarañado y la piel no puede secarse, un profesional tendrá que retirarlo de forma segura. Los pequeños retoques alrededor de las patas o de los mechones sueltos también deben adaptarse a la raza y a las necesidades del perro. Consulta con un peluquero canino antes de cambiar la forma de un manto denso.

Perro de doble capa al que enjuagan después de cepillarlo

Pelo largo y sedoso

El pelo largo requiere trabajar en zonas pequeñas. Usa un cepillo de púas o una carda suave para separar el manto y, después, pasa un peine metálico hasta la piel. Empieza por las puntas de una zona pequeña y avanza hacia arriba, sujetando el pelo para no tirar de la piel. Revisa detrás de las orejas, debajo del collar, en las axilas, el vientre, las patas con flecos, la cola y cualquier zona en la que roce el arnés. El manto puede verse liso por encima y esconder un nudo debajo.

Un recorte higiénico es diferente de un corte de estilo. Un peluquero canino puede dar forma al cuerpo, la cara y los mechones según el tipo de pelo, la raza y lo que quieras conseguir. En casa, limítate al exceso de pelo visible que puedas controlar, mantén las herramientas alejadas de los ojos y usa un cabezal más largo en lugar de intentar un acabado muy corto. En la imagen inferior, el perro de pelo largo aparece junto a herramientas de corte, pero el trabajo apurado alrededor de las patas y la cara merece la intervención de un profesional si tu perro se mueve o cuesta ver la piel.

Peluquero canino recortando la pata de un perro de pelo largo

Pelo rizado y ondulado

El pelo rizado puede enredarse junto a la piel aunque por fuera parezca esponjoso. Usa una carda con suavidad y, después, revisa cada zona pequeña con un peine metálico. Cepillar por capas, haciendo una pequeña raya y despejando una capa cada vez, ayuda a comprobar si has llegado hasta la piel. Después del baño, asegúrate de que el manto quede completamente seco. Si un rizo se convierte en un nudo, detente antes de que cepillarlo repetidamente provoque irritación o dolor.

Muchos mantos rizados se mantienen a una longitud determinada con cortes profesionales periódicos. Antes de cortar el pelo en casa, debe estar limpio, seco, peinado y sin enredos apretados. Usa una máquina para mascotas con un cabezal que pueda avanzar sin engancharse. No intentes esculpir la cara, las patas o la zona higiénica si el perro está inquieto. Las sesiones cortas y la ayuda de un peluquero que conozca el pelo rizado son más seguras que un corte completo hecho con prisas.

Carda cepillando el pelo rizado de un perro

Pelo duro y áspero

Cepilla el pelo duro con un cepillo de púas o una carda adecuada y, después, usa un peine de púas medias y finas para localizar los enredos ocultos. El pelo exterior áspero y la subcapa suave responden de forma distinta al pelo sedoso o rizado. Algunas razas de pelo duro se mantienen mediante stripping, una técnica que elimina de forma planificada el pelo exterior maduro. Es fácil hacerla mal si solo se aprende con una guía genérica sobre máquinas de cortar.

En un perro de compañía, un peluquero cualificado puede explicarte las opciones de stripping, corte a máquina o una combinación de ambos. El corte a máquina puede cambiar el aspecto y la textura del pelo duro, y los mechones característicos de la raza alrededor de la barba, las orejas, las patas y la cola requieren un modelado cuidadoso. En casa, lo habitual es limitarse a cepillar y peinar con suavidad y a manipular al perro con calma, salvo que te hayan enseñado la técnica adecuada para su tipo de pelo.

Pelo mixto o tipo de pelo incierto

No elijas una herramienta únicamente porque una lista de razas en internet diga que tu perro es cruce de caniche, retriever o terrier. Un manto mixto puede tener el lomo corto, las patas rizadas y una subcapa densa. Empieza con la herramienta más suave que llegue hasta la piel, prueba en una zona pequeña y pide a un peluquero que valore el tipo de pelo. Anota qué tolera tu perro y dónde vuelven a formarse los enredos. Esa información es más útil que aplicar la misma rutina a todo el cuerpo.

Zonas del cuerpo que requieren más cuidado

  • Almohadillas y dedos: Recorta únicamente el pelo que sobresalga visiblemente de la almohadilla cuando tu perro esté tranquilo. Mantén la cuchilla paralela a la superficie de la almohadilla y no la introduzcas entre los dedos ni en las membranas. Una herramienta pequeña para retoques, como la HydroGuard: cortapelos LED impermeable para almohadillas está pensada para retoques habituales en las almohadillas, no para cortes, almohadillas hinchadas o nudos apretados. Detente si tu perro se resiste.
  • Cara y ojos: Retira la suciedad habitual con un paño limpio y húmedo. Mantén las tijeras y los dientes de la máquina alejados de los párpados, las almohadillas de los bigotes y los labios. Pide a un peluquero profesional que defina el contorno de los ojos, especialmente si tu perro se mueve.
  • Orejas: Observa la parte externa de la oreja y sigue las indicaciones de tu veterinario para limpiarla. No introduzcas herramientas ni bastoncillos en el conducto auditivo. El enrojecimiento, el mal olor, la secreción o sacudir la cabeza repetidamente requieren valoración veterinaria.
  • Pliegues de la piel y axilas: Estas zonas pueden ocultar humedad, rozaduras y nudos. Separa primero el pelo con los dedos. No pases la máquina al ras sobre la piel irritada.
  • Cola y zona higiénica: Limita el aseo a las necesidades higiénicas visibles y acude a un profesional si el perro tiene miedo, presenta un nudo grave o necesitas trabajar al ras cerca de piel delicada. No tires de la cola ni sujetes al perro en una postura que no pueda tolerar.

Haz que el aseo sea una experiencia positiva

Introduce una sensación cada vez. Deja que tu perro vea y huela el cepillo o la máquina cuando estén apagados. Enciende el motor a cierta distancia, premia la calma y detente antes de que el perro se ponga nervioso. Una superficie antideslizante, una postura estable y otra persona que le ofrezca premios pueden ayudar, pero no sujetes a un perro que intenta escapar. Una herramienta silenciosa también puede resultarle extraña, y un secador puede estresarlo más que un cepillo.

Para secarlo, el PetPulse Grooming Dryer Brush tiene los modos Cool, Warm y High Warm. Empieza con Cool o Warm, mantén el flujo de aire en movimiento y comprueba la temperatura con la mano. Úsalo únicamente con un perro que tolere el sonido y la sensación. No sustituye a un secador profesional ni elimina la necesidad de secar bien un manto denso.

A los cachorros les benefician las sesiones de práctica muy cortas, que incluyan tocarles las patas, las orejas y el pelo. Los perros mayores pueden tener artritis, menos equilibrio, la piel más fina o menos paciencia. Un perro con dolor, un trastorno cutáneo, antecedentes de mordeduras o mucho miedo necesita un plan individual elaborado por un veterinario y un peluquero canino. No uses sedantes ni anestesia en casa para poder asearlo.

Cuándo parar y llamar a un peluquero o veterinario

Pide a un peluquero profesional que se encargue cuando un nudo esté muy apretado, sea extenso o esté cerca de la piel; cuando el pelo esté apelmazado y no se seque; cuando necesites un estilo específico de la raza o hacer stripping; o cuando el perro no pueda mantenerse de pie, tranquilizarse o dejarse manipular de forma segura. Los nudos pueden tirar de la piel y ocultar heridas. Un peluquero puede retirarlos con el equipo adecuado, pero un veterinario debe examinar la piel si está en carne viva, infectada, dolorida o sangra.

Contacta con un veterinario cuanto antes si hay un corte que no deja de sangrar, una quemadura o ampolla, una hinchazón importante, dolor intenso, una herida húmeda o con mal olor, dificultad para respirar, colapso o un cambio repentino de comportamiento después del aseo. No apliques medicamentos para personas, aceites esenciales, antibióticos sobrantes ni suplementos no aprobados para solucionar un problema de pelo o piel. Las pulgas, las infecciones, las alergias y otras causas médicas requieren una exploración y un plan de tratamiento. El aseo puede revelar un problema, pero no puede diagnosticarlo ni curarlo.

¿Recorte higiénico o corte de estilo?

Un recorte higiénico elimina una pequeña cantidad de pelo que dificulta la limpieza o el contacto de las patas con el suelo, mientras que un corte de estilo cambia el contorno o la longitud del manto. El primero puede ser, en ocasiones, una tarea sencilla y visible para hacer en casa con el perro tranquilo. El segundo depende de la estructura del pelo, el estado de la piel, las tradiciones de la raza y lo que tolere el perro. Dile al peluquero qué quieres conservar, qué longitud mínima te parece aceptable y si tu perro ha reaccionado antes a las herramientas.

Preguntas frecuentes sobre el cuidado del pelaje del perro según su tipo

¿Debo rapar a un perro con doble capa de pelo?

Por lo general, no. El doble manto tiene una capa externa y una subcapa con funciones distintas, y raparlo de forma habitual no evita la muda. Si los nudos son muy severos o el pelo apelmazado impide que la piel se seque, consulta a un peluquero canino profesional o a un veterinario para elegir la forma más segura de retirarlo.

¿Debo cepillarlo antes o después del baño?

Cepilla y desenreda suavemente el pelo antes del baño. Mojar un manto enredado puede apretar los nudos. Después del baño, aclara bien, sécalo por completo y vuelve a peinarlo para detectar cualquier enredo que haya aparecido durante el lavado.

¿Puedo usar tijeras para quitar un nudo?

No. La piel puede quedar atrapada dentro del nudo, por lo que las tijeras pueden cortarla aunque el pelo parezca fácil de alcanzar. Detente y acude a un peluquero canino o a un veterinario si el nudo está muy apretado, es extenso o irrita la piel.

¿Cada cuánto debo asear a mi perro?

No existe una frecuencia única que sirva para todos los perros. La longitud del pelo, la subcapa, la actividad, el clima, la necesidad de bañarlo, la salud de la piel y su tolerancia son factores importantes. Fíjate en el estado del manto y haz una comprobación suave con el peine para decidir cuándo necesita un cepillado. Si los enredos reaparecen rápidamente, pide a un profesional que te recomiende una rutina.

¿Es segura una máquina de cortar de bajo ruido para un perro nervioso?

El menor ruido puede ayudar, pero no significa que un perro nervioso esté preparado para el corte. Acostúmbralo al sonido poco a poco y detente si muestra signos de estrés. Si no consigue mantenerse tranquilo, un peluquero canino especializado y un veterinario pueden planificar un método más seguro.

¿Los productos de aseo pueden tratar un problema de piel?

No. Un cepillo, un secador o una recortadora para las patas sirven para el cuidado habitual del manto. La caída del pelo, el picor persistente, el enrojecimiento, el mal olor, la secreción, las costras, el dolor o una lesión que se extiende requieren una evaluación veterinaria, no un producto de aseo nuevo ni un remedio casero.

Para seguir leyendo

Para consultar recomendaciones veterinarias y profesionales, visita la guía de aseo y cuidado del manto de VCA Animal Hospitals, la guía del American Kennel Club sobre el doble manto, y su guía para elegir un cepillo. El AKC también explica el stripping del pelo duro y publica estándares de seguridad para el aseo profesional. Para el cuidado habitual del equipo, la guía de corte de Clinician's Brief explica cómo mantener limpio el equipo y comprobar la temperatura de las cuchillas. Para consultar información general sobre salud, lee el Manual veterinario de Merck y el folleto de ASPCA sobre el aseo. Si se produce una lesión durante el aseo, la guía de PetMD sobre quemaduras, revisada por veterinarios, explica por qué es importante recibir atención cuanto antes.

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