Seguridad en los viajes en coche con perros: preparación, paradas y clima

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Perro relajado junto a una bolsa de viaje sencilla y un transportín abierto conocido en la entrada luminosa de una casa

Cuidados del perro durante un viaje

Un plan práctico para viajar en coche con tu perro: sujeción segura, trayectos de prueba tranquilos, paradas útiles, control del tiempo y saber cuándo cambiar de planes.

Un viaje por carretera con tu perro empieza antes de sacar el coche. El transportín, el arnés, las puertas, el motor y la duración del trayecto no deberían ser novedades la misma mañana de la partida. Date tiempo para descubrir qué acepta tu perro y qué aspectos requieren un plan diferente.

No hay ningún premio por salir a la hora prevista si tu perro está enfermo, siente dolor, muestra una angustia inusual o está expuesto a un calor o frío peligrosos. Un viaje por carretera es opcional. El bienestar de tu perro es lo primero.

Empieza por preparar un espacio seguro en el asiento trasero. Usa un sistema de sujeción bien ajustado o un transportín asegurado según sus instrucciones, haz trayectos cortos y tranquilos de práctica, lleva lo esencial de siempre y planifica paradas frecuentes para beber y hacer sus necesidades. No dejes nunca a un perro solo dentro de un vehículo aparcado. Si el viaje provoca vómitos repetidos, dificultades para respirar, colapso, ansiedad intensa, dolor o un cambio repentino de comportamiento, detente y contacta con tu veterinario.

Decide si el viaje es adecuado para tu perro

Ten en cuenta la duración del trayecto, el destino, el tiempo, dónde vais a dormir y las personas que estarán a cargo de tu perro en cada parada. Un trayecto corto hasta un alojamiento conocido requiere un plan diferente al de un viaje largo de varios días, con habitaciones desconocidas y áreas de descanso concurridas.

Llama con antelación a tu equipo veterinario si tu perro padece una enfermedad crónica, tiene antecedentes de mareo, presenta un problema de salud reciente o ya ha tenido una mala experiencia en el coche. Pregunta por las necesidades concretas de tu perro, no por una autorización genérica. No le des medicamentos para humanos, medicamentos de otra mascota ni productos calmantes sin indicación veterinaria.

La documentación necesaria depende del destino. Consulta las normas de los lugares que vais a visitar y lleva contigo los documentos que te recomiende tu veterinario. La ASPCA recomienda actualizar la identificación y llevar los registros de vacunación cuando se viaja con mascotas, mientras que la Canadian Veterinary Medical Association señala que, según el viaje, la documentación puede incluir información médica, registros de vacunación, certificados sanitarios, permisos e identificación permanente. Consulta los consejos de la ASPCA para preparar un viaje con mascotas y las recomendaciones de la CVMA sobre el transporte.

Elige un lugar seguro dentro del coche

Tu perro no debe moverse libremente por el habitáculo, sentarse en el regazo del conductor ni pasar de un asiento a otro mientras el coche está en marcha. Un perro suelto puede distraer al conductor y salir despedido durante una frenada repentina. Lleva a tu perro en la zona trasera de pasajeros, alejado de los airbags delanteros, y sigue las instrucciones del fabricante del sistema de sujeción o del transportín.

  • Transportín: Elige uno con espacio suficiente para que tu perro pueda ponerse de pie o sentarse con normalidad, tumbarse y darse la vuelta. Asegúralo para que no pueda deslizarse ni volcar. Una buena ventilación y una base estable son más importantes que una funda decorativa.
  • Arnés de seguridad: Comprueba el ajuste mientras tu perro se sienta, se gira y se tumba. La correa no debe rozarle el cuello, dificultar su respiración ni dejarle una vía para salirse hacia atrás. Utiliza únicamente los puntos de sujeción y la conexión al cinturón de seguridad indicados para ese producto.
  • Separador: Un separador puede limitar el acceso a la parte delantera del vehículo, pero no sustituye las instrucciones del fabricante ni la comprobación de que tu perro pueda mantenerse estable en tu coche concreto.

No improvises con nudos, clips, objetos pesados sobre el transportín ni una correa suelta enganchada a un asiento. No permitas que tu perro viaje en la caja abierta de una camioneta. Mantén su cabeza dentro del vehículo, ya que la gravilla, los insectos y los movimientos repentinos pueden hacerle daño o provocar un intento de escapar. El Merck Veterinary Manual recomienda un arnés en el asiento trasero para perros grandes, transportines seguros para mascotas pequeñas, no dejar nunca al animal sin vigilancia dentro del vehículo y hacer paradas frecuentes. Consulta las recomendaciones de Merck para viajar en coche.

Perro descansando tranquilamente en un transportín seguro dentro de un vehículo aparcado

Haz que el espacio de viaje le resulte familiar

Prepara el transportín, la cama de viaje o el arnés en casa mientras el coche está aparcado. Deja el transportín abierto en una habitación familiar. Permite que tu perro lo explore, descanse cerca o se aleje. Si ya utiliza una jaula, conserva su cama y su rutina habituales siempre que sea seguro hacerlo.

Si utilizas un arnés o un sistema de sujeción, practica una manipulación tranquila antes de añadir el ruido del motor o de la carretera. Comprueba que no haya correas retorcidas, rozaduras en los hombros o el pecho, limitación de movimiento ni una abertura por la que tu perro pueda salirse hacia atrás. Un sistema que parece adecuado cuando el perro está quieto puede sentirse diferente cuando se sienta, se gira o se tumba.

Haz prácticas basadas en recompensas y sin presionarlo. Al principio, una sesión corta puede ser suficiente. No encierres a tu perro dentro, no lo arrastres hacia el transportín ni repitas un paso una y otra vez si muestra angustia. Si tu perro se aleja, haz que el siguiente intento sea más sencillo. Las recomendaciones veterinarias de VCA para viajar por carretera aconsejan familiarizar al perro con el transportín y planificar con antelación la sujeción, la identificación, la comida, el agua y la documentación médica. Consulta las recomendaciones de VCA para viajar por carretera con perros.

Perro tranquilo en un espacio de viaje familiar mientras se prepara un vehículo aparcado para un trayecto de práctica

Haz trayectos de práctica sin forzar la distancia

Avanza paso a paso: quédate junto al coche aparcado, deja que tu perro entre, asegura el sistema, cierra la puerta, arranca el motor y prueba después un trayecto corto cuando se mantenga tranquilo. Para una primera práctica, basta con dar una vuelta tranquila cerca de casa o ir a un destino conocido.

Alarga el trayecto poco a poco y solo cuando tu perro haya vuelto a la normalidad después del anterior. Observa si babea, se lame los labios repetidamente, vomita, se mueve frenéticamente, vocaliza, tiembla, se niega a entrar o muestra un comportamiento inusual en él. Un perro angustiado necesita un paso más pequeño o una consulta veterinaria, no un trayecto más largo para demostrar nada.

No abras el transportín ni sueltes el sistema de sujeción mientras el coche esté en movimiento. Cuando hagas una parada, engancha la correa antes de abrir una puerta. La correa y el collar o arnés deben estar preparados antes de que tu perro pueda ver una salida.

Prepara el equipaje siguiendo su rutina habitual

Lleva las cosas que tu perro ya utiliza en lugar de llenar el coche de accesorios desconocidos. Un kit práctico puede incluir:

  • Su comida habitual, agua fresca, sus cuencos de siempre y una toalla o manta.
  • Un collar con datos de contacto actualizados, una correa, bolsas para recoger los excrementos y una foto reciente. Comprueba que el collar no pueda salirse por encima de la cabeza.
  • Los medicamentos recetados, en su envase original y conservados exactamente como te haya indicado el equipo veterinario.
  • Los certificados de vacunación o historiales médicos que exija el destino, los datos de contacto de tu veterinario y las direcciones de los hospitales veterinarios situados a lo largo de la ruta y cerca del destino.
  • Toallas de papel, guantes desechables, ropa de cama de repuesto y bolsas con cierre para limpiar cualquier accidente de vómito, orina o heces.
  • Un pequeño botiquín y cualquier artículo de aseo o de confort que tu perro ya tolere.

Guarda el kit en un lugar al que puedas acceder sin descargar el vehículo. No apiles objetos sueltos alrededor del transportín ni coloques nada donde pueda bloquear la ventilación. No alimentes a tu perro mientras el vehículo esté en movimiento. Pregunta a tu veterinario cómo organizar las comidas si ha sufrido mareo durante los viajes. Los consejos de viaje de ASPCA también incluyen información sobre comida, agua, identificación, documentación, medicamentos y objetos familiares. Nuestra lista de verificación para viajar con mascotas puede ayudarte a tener juntos todos esos artículos de uso diario.

Persona cuidadora preparando agua, comida, una correa y una manta familiar junto a una bolsa de viaje para perros

Planifica paradas tranquilas con tu perro atado

Una parada combina una puerta del coche abierta, tráfico, olores desconocidos y otros animales. Elige lugares donde puedas aparcar lejos del tráfico y darle a tu perro un descanso breve y controlado. Merck recomienda parar con regularidad para ofrecer agua y permitir que haga sus necesidades, y mantener a las mascotas atadas durante las paradas.

  1. Aparca y observa el entorno. Antes de abrir la puerta, fíjate en el tráfico, el suelo, el tiempo y los perros que haya cerca.
  2. Ponle la correa primero. Ten la correa en la mano antes de abrir el transportín o la puerta del coche. Un lugar desconocido puede asustar incluso a un perro que normalmente responde bien.
  3. Haz una pausa sencilla. Ofrécele agua, deja que haga sus necesidades y permítele olfatear sin saludar a todas las personas o animales.
  4. Vuelve a asegurar todo. Revisa las almohadillas, el pelaje, la respiración y el comportamiento de tu perro; después, asegúralo antes de volver a poner el coche en marcha.

No dejes que tu perro corra suelto en un área de descanso ni lo acerques a un perro desconocido solo porque ambos parezcan amistosos. Si una parada está abarrotada, hace demasiado calor, hay hielo, está mal iluminada o resulta difícil mantener el control, busca la siguiente opción adecuada. La lista de verificación de viaje actualizada de ASPCA recomienda hacer paradas de descanso, llevar identificación y agua, y poner la correa antes de abrirse paso en entornos desconocidos.

Perro con correa y persona cuidadora haciendo una parada de descanso a la sombra, con agua junto a un vehículo aparcado

Ten en cuenta el calor, el frío y la ventilación al planificar el viaje

No dejes nunca a tu perro solo en un vehículo aparcado, ni siquiera para hacer un recado rápido o con una ventanilla entreabierta. El interior de un vehículo puede volverse peligroso rápidamente cuando hace calor, y el frío también puede suponer un riesgo. La sombra y una ventanilla abierta no sustituyen a que una persona permanezca con el perro y mantenga una temperatura adecuada.

Mantén ventilada la zona de pasajeros y vigila el tiempo durante toda la ruta, no solo en el punto de partida. Los perros de hocico corto pueden sobrecalentarse con temperaturas ambientales más bajas que otros perros, y la humedad puede dificultar el enfriamiento. La CVMA recomienda regular la temperatura y prestar mucha atención al tiempo durante el transporte, extremando las precauciones con los perros braquicéfalos. Si el coche no puede mantenerse a una temperatura adecuada, pospone el viaje o busca otra alternativa.

Detente y consulta a un veterinario si tu perro jadea intensamente estando en reposo, respira con dificultad, presenta debilidad, se desploma, vomita, está desorientado, muestra una agitación inusual o tiene un cambio en el color de las encías. No intentes resolver un problema de calor o respiración conduciendo más.

Comprueba el destino antes de dejar que tu perro lo explore

En un hotel, una vivienda de alquiler o la casa de un familiar, observa el lugar a la altura de tu perro antes de soltarlo. Guarda bajo llave los productos de limpieza, medicamentos, pesticidas, alimentos tóxicos, cables eléctricos y cualquier otro peligro; cierra las puertas, balcones y piscinas a los que pueda acceder. Busca una zona tranquila para descansar, agua fresca y la salida. Mantén a tu perro con correa hasta que conozca el espacio y la rutina.

Confirma las normas del alojamiento sobre mascotas antes de llegar y no dejes a tu perro solo en una habitación desconocida a menos que tengas un plan adecuado para su comportamiento y las normas del alojamiento. Guarda en el teléfono el hospital veterinario más cercano antes de necesitarlo.

Decide cuándo cambiar o cancelar el plan

Viajar no es una buena opción si tu perro ya se encuentra mal, tiene dolor, vomita repetidamente, respira con dificultad, no consigue tranquilizarse o muestra un cambio repentino de comportamiento. Un perro con una enfermedad o lesión grave puede no estar en condiciones de hacer un viaje normal y solo debería desplazarse para recibir atención veterinaria, siguiendo las indicaciones de un profesional. La CVMA incluye signos como shock, dificultad respiratoria y heridas abiertas graves entre las afecciones que requieren especial precaución antes del transporte.

No aproveches un viaje por carretera para probar un medicamento, sistema de sujeción, dieta o plan de ejercicio nuevos. Si el mareo o la ansiedad necesitan tratamiento, tu veterinario puede explicarte las opciones y cómo evaluarlas antes del viaje. Tu perro podría necesitar una ruta más corta, otro sistema de sujeción, quedarse con un cuidador, una visita al veterinario o no viajar.

Preguntas frecuentes

¿Debe llevar el perro un arnés o viajar en un transportín?

La elección depende del tamaño y el comportamiento de tu perro, del vehículo y de las indicaciones del producto. Utiliza un sistema de sujeción para el asiento trasero que esté bien ajustado o un transportín correctamente asegurado y ventilado. No dejes que tu perro se mueva libremente por el vehículo, viaje delante de un airbag ni vaya en la caja abierta de una camioneta.

¿Con qué frecuencia hay que parar durante un viaje por carretera con un perro?

Planifica paradas regulares que se adapten a la edad, la salud y los hábitos de tu perro para hacer sus necesidades, así como al tiempo y a la ruta. En cada parada, mantén la correa puesta antes de abrir la puerta, ofrécele agua, deja que haga sus necesidades y vuelve a asegurarlo antes de reanudar la marcha. El Merck Veterinary Manual propone como ejemplo parar aproximadamente cada dos horas, pero tienen prioridad las indicaciones de tu veterinario y el comportamiento de tu perro.

¿Qué debo hacer si mi perro se marea en el coche?

Interrumpe el trayecto de práctica si tu perro babea, vomita o parece angustiado. Ofrécele una pausa tranquila cuando puedas hacerlo de forma segura y llama a tu veterinario para hablar sobre este patrón. No le des medicamentos humanos para el mareo ni pruebes un medicamento nuevo el día de la salida.

¿Puedo darle de comer a mi perro mientras el coche está en marcha?

No le des de comer a tu perro mientras el vehículo está en movimiento. Planifica las comidas en función del trayecto y pregunta a tu equipo veterinario qué es lo más conveniente si tu perro tiene náuseas, diabetes u otra enfermedad que afecte a su alimentación.

¿Puede mi perro sacar la cabeza por la ventanilla del coche?

Mantén la cabeza de tu perro dentro del vehículo. Los objetos que salgan despedidos pueden lesionarle los ojos y la cara, y una ventanilla abierta puede suponer un riesgo de escape o de que se cierre sobre él. En su lugar, utiliza una ventilación que mantenga cómodo el habitáculo.

¿Está bien dejar a un perro solo unos minutos en un coche aparcado?

No. No dejes a un perro sin supervisión en un vehículo aparcado. La temperatura dentro del vehículo puede cambiar rápidamente con tiempo cálido o frío, incluso cuando el día parece templado.

¿Necesitan los perros un certificado sanitario para viajar por carretera?

Los requisitos dependen del destino y de cómo cruces la frontera o pases de una jurisdicción a otra. Infórmate con antelación sobre las normas del destino y pregunta a tu veterinario qué historiales, certificados, vacunas o medidas de protección frente a parásitos son necesarios.

¿Debo sedar a mi perro para un viaje largo en coche?

No sedes a tu perro por tu cuenta. Pregunta a tu veterinario por el mareo, la ansiedad y si existe alguna opción con receta que sea adecuada para tu perro. Si le recetan un medicamento, sigue las indicaciones y consulta cómo vigilarlo antes del viaje.

¿Cuándo debería cancelar un viaje por carretera con mi perro?

Cambia los planes si tu perro está enfermo o tiene dolor, vomita repetidamente, respira con dificultad, se desploma, no consigue tranquilizarse o está expuesto a condiciones meteorológicas peligrosas. Un equipo veterinario puede ayudarte a decidir si el viaje debe esperar o si el trayecto debería hacerse únicamente para recibir atención médica.

Para seguir leyendo: Guía de la ASPCA sobre viajes por carretera.

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