Salud del pastor alemán: problemas frecuentes y cuidados

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Pastor alemán corriendo por una pradera soleada
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Los pastores alemanes pueden ser compañeros atléticos y activos, pero su tamaño, estructura corporal y ciertos riesgos hereditarios hacen especialmente útil la atención preventiva. Los principales aspectos de salud que conviene conocer son las enfermedades de cadera y codo, la mielopatía degenerativa, la dilatación-vólvulo gástrico (DVG o torsión gástrica), los problemas digestivos, las enfermedades de la piel y los oídos, y los cambios relacionados con la edad. Un riesgo asociado a la raza es un motivo para planificar la observación y las pruebas de detección; no es un diagnóstico de tu perro.

Esta guía te ayuda a decidir qué observar, qué registrar y cuándo llamar al veterinario. No permite diagnosticar una enfermedad ni sustituye una revisión veterinaria. Si tu pastor alemán presenta el abdomen hinchado de repente, arcadas repetidas sin expulsar nada, colapso, dolor intenso, dificultad para respirar o una incapacidad repentina para mantenerse en pie, busca atención veterinaria de urgencia de inmediato.

Pastor alemán descansando dentro de casa junto a un cuenco de agua

La salud del pastor alemán, en resumen

  • La displasia de cadera y de codo puede afectar al movimiento y provocar artritis, pero un perro puede mostrar pocos signos evidentes. Una exploración física y las pruebas de imagen adecuadas son más útiles que intentar diagnosticar el problema en casa. La Orthopedic Foundation for Animals explica por qué los signos de displasia de cadera y los resultados de las radiografías no siempre coinciden.
  • La mielopatía degenerativa puede parecer artritis en sus primeras etapas. El roce de las patas traseras contra el suelo, el apoyo sobre el dorso de las patas, el balanceo o una debilidad progresiva requieren una evaluación veterinaria, no un diagnóstico casero.
  • La DVG es una urgencia. Un abdomen distendido o doloroso, arcadas repetidas sin vomitar, babeo, inquietud, debilidad, encías pálidas o colapso requieren atención veterinaria inmediata.
  • El peso, la condición muscular, el ejercicio, el cuidado dental, la prevención de parásitos y las revisiones periódicas funcionan en conjunto. No existe ningún suplemento, alimento o producto universal que prevenga todos los problemas de salud del pastor alemán.

Problemas de salud frecuentes en el pastor alemán

Displasia de cadera y de codo

La displasia de cadera aparece cuando la articulación de la cadera no se desarrolla o encaja con normalidad. La displasia de codo engloba varios problemas del desarrollo de esta articulación. Ambas pueden causar dolor, limitar el movimiento, provocar artritis o hacer que el perro se muestre reacio a moverse. Algunos perros cojean; otros presentan cambios más sutiles, como dificultad para levantarse, una zancada más corta, una forma extraña de sentarse, rechazo a subir escaleras o cansancio más rápido.

Estos signos son indicios, no un diagnóstico. La OFA señala que los perros con enfermedad del codo pueden no mostrar cojera, y que los signos clínicos por sí solos no permiten confirmar la enfermedad. El veterinario puede recomendar una exploración ortopédica y radiografías, además de otras pruebas si los antecedentes hacen pensar en un problema diferente.

Pastor alemán paseando con su dueño por un sendero llano entre árboles

Mientras organizas la atención veterinaria, procura que la actividad sea cómoda y controlada. Los paseos cortos sobre una superficie estable pueden resultar más fáciles que saltar, girar bruscamente, subir y bajar escaleras repetidamente o jugar con mucho impacto. No empieces a darle analgésicos, suplementos para las articulaciones ni un programa de rehabilitación sin indicación veterinaria. El plan adecuado depende de la edad, la condición corporal, el dolor, las pruebas de imagen, la fuerza muscular y cualquier otra enfermedad.

Mielopatía degenerativa y otros cambios en la movilidad

La mielopatía degenerativa (DM) es una enfermedad progresiva de la médula espinal asociada a un empeoramiento gradual de la debilidad en las extremidades traseras. Entre los primeros signos pueden estar el apoyo de las patas traseras sobre el dorso, las uñas rozando el suelo, el balanceo de la parte posterior del cuerpo, los tropiezos al girar o la dificultad para levantarse. VCA explica que estos signos pueden parecerse a los de la artritis o la enfermedad de la cadera, y que una lesión de la columna, una enfermedad lumbosacra y otros problemas neurológicos también pueden presentar un aspecto similar.

Un resultado de ADN puede proporcionar información sobre el riesgo asociado a una mutación frecuente del gen SOD1, pero no demuestra que un perro tenga DM ni permite predecir exactamente cuándo aparecerán los signos. La OFA explica las limitaciones de los resultados claro, portador y en riesgo. Si tu perro arrastra la parte superior de las patas, apoya repetidamente el dorso de ellas, pierde el equilibrio o se debilita, graba un vídeo breve y concierta una revisión. El dolor, un cambio rápido o la incapacidad para mantenerse en pie requieren atención más urgente, ya que puede haber otro problema.

Dilatación-vólvulo gástrico o torsión gástrica

La DVG se produce cuando el estómago se dilata y gira sobre sí mismo. El pastor alemán se encuentra entre las razas grandes y de pecho profundo que las referencias veterinarias señalan como de riesgo. El Manual veterinario de Merck describe la DVG como una afección aguda y potencialmente mortal, que requiere intervención médica y quirúrgica inmediata.

Presta atención a los intentos repetidos de vomitar sin expulsar apenas nada, un abdomen que se agranda de repente o resulta doloroso, babeo abundante, inquietud, respiración rápida, encías pálidas, debilidad o colapso. Estos signos pueden avanzar rápidamente y por sí solos no confirman una DVG, pero son motivo suficiente para no seguir observando en casa. Llama al hospital veterinario de urgencias más cercano mientras organizas el traslado. No le des comida, agua, medicamentos para personas ni remedios caseros, y no esperes para ver si el abdomen vuelve a la normalidad.

La guía veterinaria de Cornell explica los signos de urgencia, las pruebas de diagnóstico por imagen, la cirugía y la consideración de una gastropexia.

Enfermedades digestivas e insuficiencia pancreática exocrina

Los pastores alemanes pueden desarrollar problemas digestivos por muchas razones. Los vómitos repetidos, las heces blandas crónicas, la falta de apetito, los gases inusuales o la pérdida de peso justifican una consulta, especialmente si el perro adelgaza a pesar de comer bien. La insuficiencia pancreática exocrina (IPE) es una de las enfermedades que puede causar pérdida de peso, heces blandas, aumento del apetito y cambios en el pelaje. Para diferenciar la IPE de una intolerancia alimentaria, parásitos, una enfermedad inflamatoria u otra causa, el veterinario puede necesitar conocer los antecedentes, realizar una exploración y solicitar análisis de heces, análisis de sangre y pruebas pancreáticas específicas.

Dale un alimento completo y equilibrado, adecuado para su etapa de vida, y mide las raciones teniendo en cuenta el peso objetivo establecido con tu veterinario. Cambia de alimento de forma gradual, salvo que un profesional veterinario te indique lo contrario. No empieces una dieta de eliminación, un producto de enzimas pancreáticas, una dieta cruda ni un protocolo de suplementos basándote únicamente en una lista de un blog. La alergia alimentaria, la intolerancia y otras enfermedades digestivas pueden presentar signos parecidos, pero requieren pasos diferentes.

Problemas de piel, oídos y alergias

Dueño limpiando con cuidado las patas de un pastor alemán después de un paseo

El picor, las infecciones de oído recurrentes, la piel enrojecida, lamerse las patas, la pérdida de pelo, el mal olor o morderse repetidamente pueden deberse a una alergia ambiental, parásitos, una infección, una enfermedad relacionada con la alimentación u otro problema cutáneo. La visión general de PetMD sobre la salud de la raza incluye los signos cutáneos, auditivos y digestivos entre los problemas que pueden acompañar a las alergias. Un brote no permite identificar por sí solo el alérgeno.

Anota dónde aparece el picor, si cambia con las estaciones o la exposición al aire libre, qué productos se usan en el pelaje, si hay cambios en las heces y si existe secreción u olor en los oídos. Una exploración veterinaria de la piel y los oídos puede orientar las pruebas y el tratamiento. No apliques en la piel gotas para los oídos que hayan sobrado, aceites esenciales, cremas para uso humano ni antibióticos sin utilizar. Si el perro presenta hinchazón en la cara, dificultad para respirar, ronchas generalizadas, molestias intensas o una lesión que empeora rápidamente, busca atención veterinaria cuanto antes.

Problemas oculares, cardíacos y otras afecciones relacionadas con la raza

Algunos pastores alemanes también desarrollan enfermedades oculares o cardíacas, epilepsia, trastornos hemorrágicos, furunculosis anal u otras afecciones hereditarias o adquiridas. Una lista extensa de problemas de la raza es menos útil que un plan de revisiones periódicas. La opacidad ocular, entrecerrar los ojos, el enrojecimiento ocular, la secreción, los desmayos, una intolerancia marcada al ejercicio, los sangrados inexplicables, las convulsiones o el dolor persistente no deben tratarse basándose únicamente en un artículo sobre la raza.

El programa de salud y genética del German Shepherd Dog Club of America describe la información de las pruebas de detección para caderas, codos, enfermedades cardíacas y tiroideas, temperamento y mielopatía degenerativa (DM). Estas pruebas ayudan a criadores y familias a formular mejores preguntas. No pueden garantizar una vida sin enfermedades ni sustituyen los cuidados actuales que necesita el perro que tienes delante.

Prevención adaptada a la edad y la capacidad

Cachorros y perros jóvenes

Los pastores alemanes jóvenes necesitan una alimentación adecuada para su crecimiento, actividad controlada y revisiones periódicas. No intentes mejorar su condición física con carreras forzadas, saltos altos repetidos o frenadas bruscas hasta que el veterinario confirme que la actividad es adecuada para su desarrollo. Observa cómo se levanta, se sienta, juega y se recupera el cachorro. Una cojera persistente, un cambio en la forma de caminar, la reticencia a moverse o el dolor son motivos para llamar al veterinario en lugar de esperar a que se le pase con el crecimiento.

Si vas a elegir un cachorro, pide los historiales de salud de sus progenitores y las pruebas recomendadas por el club de la raza y el registro correspondiente. La OFA explica que las listas de pruebas específicas para cada raza son útiles, pero no exhaustivas. Considera el resultado de una prueba como un elemento más de la decisión, junto con el temperamento, los antecedentes, los historiales veterinarios y las condiciones en las que se crió el perro.

Perros adultos y perros de trabajo

Los perros adultos necesitan suficiente actividad física y mental, pero no conviene convertir cada salida en una prueba de condición física. Deja que la recuperación, la forma de caminar, el apetito, las heces y las ganas de participar del perro orienten la actividad del día siguiente. Si un pastor alemán tarda más de lo habitual en levantarse después de hacer ejercicio, empieza a evitar movimientos que antes realizaba con normalidad o necesita más tiempo para recuperarse, conviene evaluarlo antes de aumentar la exigencia de su rutina.

Mantén una condición corporal lo bastante esbelta como para que se mueva con comodidad, pero no persigas una cifra de una tabla general. Pide al veterinario que valore conjuntamente la condición corporal y la masa muscular. Un perro puede tener sobrepeso, poca musculatura o estar perdiendo músculo aunque la báscula no muestre cambios. La lista de control de AAHA para cada etapa de la vida incluye la evaluación del peso y la musculatura como parte de los cuidados continuos.

Pastores alemanes mayores

La edad puede revelar cambios en las articulaciones, la columna, la vista, el oído, los dientes, la digestión y la función cognitiva. Compara los paseos, el sueño, el apetito, la cantidad de agua que bebe, sus hábitos para hacer sus necesidades y su comportamiento social actuales con su patrón habitual. Un cambio gradual también merece comentarse con el veterinario, y uno repentino requiere atención más rápida. Para consultar una rutina más completa según la etapa de la vida, visita nuestra guía sobre la esperanza de vida y los cuidados del pastor alemán y nuestra lista de cuidados para perros mayores.

Una rutina práctica de salud para tu pastor alemán

En casa, lleva un registro sencillo en lugar de intentar ponerle nombre a una enfermedad. Una o dos veces por semana, anota:

  • el apetito, la cantidad de agua que bebe, la consistencia de las heces, los vómitos y el peso corporal cuando el veterinario haya recomendado pesarlo en casa;
  • con qué facilidad se levanta, gira, sube los escalones habituales y se tranquiliza después de un paseo;
  • si arrastra las patas, el desgaste de las uñas, el balanceo de las patas traseras, la cojera, la rigidez o la reticencia a saltar;
  • el picor, el olor de los oídos, si se lame las patas, los cambios en la piel o el pelaje y si se frota repetidamente;
  • el esfuerzo al respirar, los desmayos, la tolerancia al ejercicio, los cambios en el sueño y cualquier comportamiento inusual;
  • la fecha, la duración, el desencadenante y el patrón de recuperación de cualquier síntoma nuevo.

Lleva el registro y vídeos cortos a la consulta. Un vídeo en el que se vea cómo gira, se levanta del suelo o camina sobre una superficie habitual puede ayudar al veterinario a comprender un signo que resulta menos evidente en la clínica. Este registro sirve de apoyo para la evaluación clínica; no es una escala de diagnóstico para usar en casa.

Cuidados veterinarios preventivos

Las recomendaciones de AAHA sobre cuidados preventivos incluyen revisiones periódicas, evaluación de la alimentación y el peso, cuidado dental, control de parásitos, conversación sobre el comportamiento, vacunación y pruebas adecuadas para cada edad. Nuestra guía de cuidados preventivos puede ayudarte a organizar estas preguntas antes de la visita. Pide al veterinario que adapte el plan a la edad, el estilo de vida, la ubicación, el estado reproductivo, el trabajo, los viajes y los antecedentes médicos de tu perro. Los perros mayores o los que ya tienen un problema diagnosticado pueden necesitar visitas o controles de laboratorio con una frecuencia superior a una vez al año.

En una revisión rutinaria, estas preguntas pueden ser útiles:

  • ¿La condición corporal y la musculatura de mi perro son adecuadas para su estructura?
  • ¿La marcha, el rango de movimiento de las articulaciones o la exploración de la columna indican que podría ser necesario realizar pruebas de imagen?
  • ¿Qué plan de prevención de parásitos, vacunación y salud dental se adapta a nuestro lugar de residencia y estilo de vida?
  • ¿Sería útil realizar alguna prueba de detección por su edad, sus antecedentes familiares o una posible cría planificada?
  • ¿Qué cambios deberían hacerme suspender el ejercicio o llamar a la clínica?

Para encontrar ideas de ejercicio seguras, sigue un plan que se adapte a la capacidad y la recuperación de tu perro, en lugar de copiar una cantidad fija de ejercicio para la raza. Nuestra guía de ejercicio para perros puede ayudarte a organizar tus preguntas sobre la actividad antes de comentarlas con el veterinario.

Cuándo llamar al veterinario

Busca atención veterinaria de urgencia ahora si sospechas signos de dilatación-torsión gástrica (GDV), si tu perro se desploma, tiene graves dificultades para respirar, una hemorragia que no se puede controlar, una convulsión que no cesa o convulsiones repetidas, una incapacidad repentina para mantenerse en pie, dolor intenso o un cambio neurológico que empeora rápidamente. Llama pronto a la clínica si presenta cojera persistente, vómitos o diarrea repetidos, pérdida de peso inexplicable, cambios marcados en la sed o la cantidad de orina, infecciones recurrentes de oídos o piel, nuevos cambios en los ojos, desmayos o una pérdida gradual del equilibrio.

No uses una lista de problemas de salud del pastor alemán para convencerte de que un síntoma es «algo propio de la raza». El contexto de la raza puede ayudar al veterinario a priorizar sus preguntas, pero la historia clínica, la exploración y las pruebas del perro determinarán el siguiente paso.

Preguntas frecuentes sobre la salud del pastor alemán

¿Son los pastores alemanes perros saludables?

Muchos pastores alemanes se mantienen activos y cómodos durante años, pero la raza presenta riesgos de salud que conviene comentar. Un perro que parece sano también necesita cuidados preventivos, y que exista un riesgo asociado a la raza no significa que un perro concreto vaya a desarrollar todas las enfermedades mencionadas.

¿Puedo prevenir la displasia de cadera o de codo?

No puedes garantizar su prevención. La cría responsable y las pruebas de salud pueden aportar información sobre el riesgo, mientras que un crecimiento adecuado, una buena condición corporal, la actividad física y la atención veterinaria pueden favorecer un movimiento cómodo. El veterinario debe aconsejarte sobre las pruebas de imagen, el ejercicio, la rehabilitación y cualquier tratamiento.

¿Una prueba de ADN para la mielopatía degenerativa diagnostica esta enfermedad?

No. La prueba proporciona información sobre el riesgo asociado a una mutación relacionada con la mielopatía degenerativa. Es posible que un perro con un resultado de riesgo nunca presente signos clínicos, y un perro con debilidad en las patas traseras necesita una exploración, ya que varias enfermedades pueden presentar signos similares.

¿Qué debo hacer si mi pastor alemán tiene el abdomen hinchado?

Si el abdomen está dilatado o dolorido, o tu perro hace arcadas sin vomitar, camina inquieto, babea, está débil, tiene las encías pálidas o se desploma, considéralo una emergencia y acude a un hospital veterinario. No esperes a que funcione un remedio casero.

¿Cuál es el mejor alimento o suplemento para las articulaciones de un pastor alemán?

No existe una única opción que sea la mejor para todos los perros. Empieza con un alimento completo y equilibrado, adecuado para su etapa de vida, mide las raciones y consulta al veterinario sobre su condición corporal, las alergias, los signos digestivos y los suplementos. No se debe presentar ningún producto como diagnóstico, tratamiento o garantía.

¿Cómo puedo ayudar al veterinario a encontrar antes el problema?

Lleva una cronología de los hechos, una lista de los alimentos y medicamentos actuales, los registros de las pruebas de salud, detalles sobre las heces o los vómitos y vídeos breves de los cambios en su forma de moverse. Incluye qué ocurrió antes de que apareciera el signo, cuánto duró y si tu perro se recuperó.

Fuentes y alcance

Este artículo resume recomendaciones dirigidas a los propietarios de la Orthopedic Foundation for Animals, el German Shepherd Dog Club of America, VCA Animal Hospitals, el Merck Veterinary Manual, la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell, PetMD y la American Animal Hospital Association. Estas fuentes explican los riesgos generales y los principios de cuidado. No diagnostican a tu perro, no garantizan ningún resultado ni sustituyen al veterinario que conoce su historial.

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