Guía sobre la temperatura del perro: valores normales, fiebre y golpe de calor
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La temperatura de un perro puede aportar información útil, pero el número no explica por qué está alta o baja. La fiebre, el estrés, el ejercicio reciente, un entorno caluroso, las convulsiones y los errores de medición pueden alterar el resultado. Lo que estaba haciendo tu perro, su aspecto y la forma en que se midió la temperatura son igual de importantes.
Busca atención veterinaria de urgencia ahora si tu perro ha estado expuesto al calor y presenta jadeo intenso que no se calma, debilidad, confusión, vómitos, diarrea con sangre, una convulsión o un colapso. Empieza a enfriarlo durante el traslado, tal como se explica más adelante. No esperes a tener la lectura del termómetro para actuar.
¿Cuál es la temperatura normal de un perro?
El Manual veterinario de Merck indica un rango normal de temperatura rectal en perros de 99.5 a 102.5 °F (37.5 a 39.2 °C). Este es un rango de referencia, no una garantía de que todos los perros sanos tengan siempre la misma temperatura.
La actividad, la excitación, la sujeción, la temperatura del entorno y el lugar de medición pueden afectar al resultado. Una nariz caliente, las orejas calientes o las encías secas no pueden confirmar que tenga fiebre. Si tu perro está cómodo, no ha estado expuesto al calor y presenta una lectura ligeramente alta después de hacer ejercicio o estar estresado, deja que descanse unos 10 minutos en una habitación confortable y vuelve a medirle la temperatura. No retrases la llamada al veterinario si tu perro parece enfermo.
| Lectura o situación | Qué significa | Qué hacer |
|---|---|---|
| De 99.5 a 102.5 °F (de 37.5 a 39.2 °C), rectal | Rango de referencia de Merck para perros | Ten en cuenta los síntomas y la temperatura habitual de tu perro |
| Ligeramente por encima del rango después de la excitación o el ejercicio | Puede ser algo temporal, pero no descarta una enfermedad | Deja que descanse y vuelve a medirle la temperatura solo si, por lo demás, se encuentra bien y no ha estado expuesto al calor |
| Por encima de 104 °F (40 °C) o por debajo de 99 °F (37.2 °C) | Fuera de los límites de urgencia utilizados en la guía para propietarios de VCA | Busca atención veterinaria inmediata |
| Exposición al calor junto con signos preocupantes | Posible golpe de calor, incluso sin una lectura de temperatura | Enfríalo de inmediato y dirígete a una clínica de urgencias |
Distintas fuentes veterinarias utilizan umbrales de actuación ligeramente diferentes. Un número nunca debe hacerte ignorar síntomas graves o una exposición conocida al calor.
Cómo tomarle la temperatura a un perro de forma segura
La temperatura rectal sigue siendo el estándar clínico, según una revisión de los métodos de medición de la temperatura en perros. Pide a tu veterinario que te enseñe la técnica antes de necesitarla. Si tu perro siente dolor, está asustado, es probable que muerda, tiene una lesión cerca de la cola o el recto, o no se queda quieto, detente y deja que un profesional veterinario le tome la temperatura.
Qué necesitas
- Un termómetro digital rápido, reservado para el uso rectal en tu perro
- Un lubricante a base de agua o vaselina
- Guantes desechables y un pañuelo de papel o una funda desechable
- Otro adulto tranquilo, si puede sujetar y tranquilizar a tu perro de forma segura
No utilices un termómetro de vidrio ni de mercurio. Puede romperse y provocar lesiones y riesgo de exposición.
Método rectal paso a paso
- Deja que tu perro se tranquilice dentro de casa antes de medirle la temperatura. Prepara primero el termómetro, el lubricante y los materiales de limpieza.
- Pide a otra persona que sujete suavemente a tu perro de lado. No lo inmovilices a la fuerza, no forcejees con él ni lo asustes.
- Aplica una pequeña cantidad de lubricante en la punta sensora. Levanta suavemente la cola e introduce el termómetro solo hasta que la punta metálica del sensor quede completamente dentro del recto. La profundidad segura depende del tamaño del perro y del dispositivo, así que no te guíes por una medida universal en centímetros.
- Sujeta el termómetro mientras esperas a que emita un pitido. No lo sueltes nunca.
- Retíralo suavemente, lee la pantalla y anota la hora, la temperatura, el método utilizado, los síntomas y cualquier exposición reciente al calor o ejercicio.
- Limpia el termómetro siguiendo las instrucciones del fabricante y guárdalo separado de los termómetros para uso humano.
Si notas resistencia o tu perro contrae los músculos, se sienta, forcejea o muestra dolor, no fuerces el termómetro. Una lectura forzada no merece causar una lesión a tu perro ni a ti.
¿Son precisas las mediciones en el oído, la axila o con un termómetro infrarrojo?
Un termómetro veterinario para el oído puede ser menos invasivo, pero la técnica, la forma del conducto auditivo, el pelo, la cera y el dolor pueden afectar el resultado. Las mediciones en la piel, la axila, la ingle y las realizadas con termómetros infrarrojos sin contacto también pueden diferir lo suficiente de la temperatura rectal como para no detectar un resultado anormal.
En un estudio que comparó las mediciones en el oído y la axila con la temperatura rectal, ninguna de las alternativas resultó un sustituto fiable. Un estudio posterior realizado en 610 perros también concluyó que las mediciones en la axila y la ingle subestimaban la temperatura rectal y presentaban amplios límites de concordancia.
Utiliza el método y el dispositivo que te recomiende tu veterinario, y compara la medición con el intervalo de referencia correspondiente a ese mismo método. Si una medición alternativa es anormal o si un número aparentemente normal no coincide con los síntomas de tu perro, ponte en contacto con una clínica veterinaria en lugar de tomar el resultado como una señal tranquilizadora.
La fiebre y el golpe de calor no son lo mismo
Ambas afecciones pueden elevar la temperatura corporal, pero tienen causas distintas y requieren respuestas diferentes.
| Característica | Fiebre | Hipertermia ambiental o golpe de calor |
|---|---|---|
| Qué ocurre | El cerebro eleva el punto de ajuste de la temperatura corporal como parte de la respuesta a una enfermedad | La acumulación o producción de calor supera la capacidad del organismo para enfriarse |
| Contexto habitual | Infección, inflamación, enfermedad inmunomediada, algunos tipos de cáncer, toxinas o reacciones a medicamentos | Entornos calurosos o húmedos, ejercicio intenso, ventilación deficiente u otra fuente de calor no regulada |
| Respuesta inmediata | Llama al veterinario para evaluar la causa. No intentes enfriarlo como si tuviera un golpe de calor ni le administres medicamentos por tu cuenta | Comienza a enfriarlo de forma segura y trasládalo a un hospital veterinario de urgencias |
El resumen sobre la fiebre del Manual Veterinario Merck explica que la fiebre es un aumento regulado del punto de ajuste de la temperatura, mientras que el golpe de calor, el sobrecalentamiento relacionado con el ejercicio y el sobrecalentamiento asociado a las convulsiones no están regulados. Merck también desaconseja el enfriamiento externo cuando se trata de una fiebre verdadera. El veterinario dirige el tratamiento según la causa y el estado del perro.
Signos que pueden acompañar a la fiebre
Un perro con fiebre puede mostrarse tranquilo, cansado, sin ganas de comer, con escalofríos, rígido o menos interesado en sus actividades habituales. Algunos perros también presentan vómitos, diarrea, tos, secreción nasal, dolor o respiración acelerada. Ninguno de estos signos demuestra por sí solo que haya fiebre, y la fiebre no revela cuál es su causa.
Ponte pronto en contacto con tu veterinario si una nueva medición rectal se mantiene por encima del intervalo normal de tu perro, especialmente si está decaído, siente dolor, no come, vomita o presenta algún otro cambio. Los cachorros, los perros mayores, las perras embarazadas y los perros con problemas cardíacos, respiratorios, renales u otros problemas de salud persistentes pueden necesitar una evaluación más temprana.
Golpe de calor: enfríalo primero y busca ayuda veterinaria
El golpe de calor es una emergencia potencialmente mortal. Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell incluye entre las señales de alerta el jadeo intenso, la salivación excesiva, los vómitos, la diarrea con sangre, la debilidad, la confusión, las convulsiones y el colapso. No esperes a que alcance una temperatura concreta si la exposición al calor y los síntomas coinciden.
- Aleja a tu perro del calor y llama al hospital veterinario de urgencias más cercano.
- Moja el cuerpo del perro con agua fresca del grifo y usa un ventilador o el aire acondicionado del vehículo para aumentar la circulación de aire.
- Acude inmediatamente a una clínica veterinaria y continúa enfriándolo durante el traslado según las indicaciones de la clínica.
No envuelvas al perro en toallas mojadas, ya que pueden atrapar el calor al calentarse. No apliques hielo, no le fuerces a beber agua ni retrases el traslado para seguir comprobando la temperatura. Un perro puede sufrir lesiones internas aunque parezca estar mejor después de enfriarlo.
Para saber cómo prevenirlo, consulta nuestra guía sobre seguridad de los perros frente al calor y nuestra guía sobre cómo se refrescan los perros.
Nunca le des medicamentos humanos para la fiebre
No le des aspirina, ibuprofeno, naproxeno, paracetamol, antibióticos ni medicamentos sobrantes de otra mascota, a menos que un veterinario se los haya recetado específicamente a ese perro y para esta situación. La U.S. Administración de Alimentos y Medicamentos advierte que los analgésicos humanos e incluso los medicamentos recetados para otro perro pueden causar daños graves. El paracetamol puede dañar el hígado y los glóbulos rojos del perro, mientras que los antiinflamatorios no esteroideos pueden lesionar el aparato digestivo, los riñones o el hígado.
No uses alcohol de fricción, baños de hielo ni compresas frías para tratar una posible fiebre. No empieces a enfriarlo externamente a menos que se sospeche exposición al calor u otra causa de sobrecalentamiento descontrolado. Si no estás seguro de cuál de estos problemas presenta, llama a una clínica veterinaria y describe la temperatura, el método de medición, los síntomas y la actividad reciente.
¿Qué ocurre si la temperatura sube después de una vacunación?
Después de una vacunación pueden aparecer fiebre leve y de corta duración, menos apetito o letargo. Un folleto de AAHA para propietarios recomienda ponerse en contacto con el veterinario si los signos leves empeoran o continúan durante más de uno o dos días.
Llama inmediatamente a un veterinario si presenta vómitos, diarrea, colapso, dificultad para respirar, hinchazón facial o urticaria después de la vacunación. No des por hecho que toda subida de temperatura tras una vacunación es inofensiva ni le des un medicamento humano para bajar la fiebre.
Cómo investiga un veterinario la fiebre
La temperatura es un dato, no un diagnóstico. Antes de realizar una exploración física, el veterinario puede preguntar por viajes recientes, exposición a garrapatas, vacunas, medicamentos, toxinas, apetito, micción y otros síntomas. Según lo que encuentre, puede recomendar análisis de sangre, análisis de orina, cultivos, pruebas de imagen u otras pruebas específicas. En ocasiones, identificar una fiebre persistente o recurrente requiere varias exploraciones.
Lleva tus anotaciones sobre la temperatura y explica a la clínica exactamente cómo se tomó. Esto ayuda al equipo veterinario a interpretar el dato sin considerarlo más preciso de lo que permite el método utilizado.
Preguntas frecuentes sobre la temperatura de los perros
¿Puedo saber si mi perro tiene fiebre tocándole la nariz?
No. Una nariz caliente o seca puede deberse a muchos motivos normales y no permite diagnosticar fiebre. Usa un termómetro adecuado o pide a un profesional veterinario que se la mida.
¿103 °F es fiebre en un perro?
Está por encima del intervalo de referencia normal de temperatura rectal de Merck, pero el contexto es importante. La excitación, la sujeción, el ejercicio, el calor y el lugar donde se mida la temperatura pueden afectar al resultado. Si tu perro se encuentra cómodo y no ha estado expuesto al calor, deja que descanse brevemente y repite la medición. Llama al veterinario si la temperatura sigue elevada o tu perro parece encontrarse mal.
¿Puedo usar un termómetro digital humano para mi perro?
Puedes reservar un termómetro digital rápido para usarlo por vía rectal en un perro, pero debe estar claramente identificado y no volver a utilizarse nunca en personas. Pregunta al veterinario qué dispositivo y técnica son adecuados para el tamaño y el temperamento de tu perro.
¿Debo enfriar a un perro con fiebre?
No como tratamiento general en casa. La fiebre verdadera y el golpe de calor son problemas distintos. No se recomienda enfriar externamente en caso de fiebre verdadera, mientras que un posible golpe de calor requiere enfriamiento inmediato y atención veterinaria de urgencia. Si no está clara la causa, llama a una clínica antes de intentar bajar la temperatura.
Esta guía ayuda a tomar las primeras medidas con conocimiento, pero no sustituye la evaluación de un veterinario.